Fundador:
Miguel R. Valladares García

domingo 15 julio 2018

Un proyecto bonito

Sergio Sarmiento
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“El petróleo ha demostrado

ser el oro de tontos.”

Daniel Yergin

Para Rocío Nahle, perfilada para la cartera de energía con Andrés Manuel López Obrador, la caída de la producción de petróleo crudo y gasolina en nuestro país es consecuencia de un perverso abandono de la industria en las últimas décadas.

“Hicieron cambios que no sabemos por qué”, me dijo en una entrevista radiofónica ayer. “Hay que regresar a lo que se hacía bien. La intención es que seamos autosuficientes. que el petróleo que estamos produciendo lo aprovechemos y le demos valor agregado.”

El regreso a lo que se hacía antes no implica restablecer el monopolio de Pemex en gasolina. Si bien Nahle ha sido muy crítica de la reforma energética, me dijo que se seguirá permitiendo la importación de gasolina por empresas privadas. “Es lo que dice la ley.”

La columna vertebral de la nueva política energética será la rehabilitación -no la “reconversión”, como dice el Proyecto de Nación-de las seis refinerías existentes y la construcción de cuando menos una nueva (el número ha pasado de seis a dos y ahora a una). “Es una política nueva, es una política de producción.” Según Nahle, en Pemex se llegó al grado de que quitó a los ingenieros de turno de las refinerías. “Sacaron a las personas con experiencia”, dice.

No todo el mundo está de acuerdo con el diagnóstico. Si bien es cierto que Pemex fue saqueada por la Secretaría de Hacienda, que utilizó los recursos para financiar gasto público, la declinación de la producción de crudo y el aumento en la importación de gasolina tienen otras explicaciones. La producción de petróleo cayó por el gradual agotamiento de Cantarell, el enorme yacimiento que nutrió a la industria desde la década de 1970. Las refinerías se fueron haciendo viejas por falta de inversión, pero también como consecuencia de que no eran competitivas y generaban enormes pérdidas. Felipe Calderón aprobó la construcción de una nueva refinería en Hidalgo, pero el proyecto fue detenido por Enrique Peña Nieto debido a que no sería rentable.

Nahle promete que los trabajos de las refinerías se realizarán con rapidez y se pagarán sin problemas. La rehabilitación, afirma, tomará entre seis y siete meses. La construcción de una nueva refinería, “que es un proyecto muy bonito”, será también rápida: “En tres años estarían produciendo.. La refinería costaría alrededor de 6 mil millones de dólares. Una refinería bien operada, bien trabajada, se paga sola en cinco o seis años. Por eso es que en otras partes se construyen.”

David Shields, especialista en energía, cuestiona las cifras. La nueva refinería tendría que procesar crudo pesado, por lo que sería más compleja y cara de construir. “Costaría por lo menos 20 mil millones, quizá más.” La construcción, por otra parte, “tardaría de seis a ocho años.” Tan solo la licitación puede llevar un año y el proyecto ejecutivo otro. “A esto hay que sumar cuatro años para construir.” Podría ahorrarse tiempo con una adjudicación directa, pero esto abriría las puertas a la corrupción, a cuestionamientos y litigios.

La verdadera solución a la caída de la producción de crudo radica, según Shields, en el fracking. México tiene un enorme potencial para esta tecnología, que ha permitido el espectacular aumento en la producción de Estados Unidos, pero en nuestro país se le tiene miedo.

En cada transición política hay un momento en que debe pasarse de las propuestas de campaña a las acciones concretas. Nahle nos promete un cambio de política energética basado en la retórica de campaña. La retórica, sin embargo, no produce necesariamente buenas decisiones económicas o industriales.

Voluntad anticipada

Olga Sánchez Cordero buscará impulsar en los meses que ocupe su escaño en el Senado la ley de voluntad anticipada. Bien por ella. Todos tenemos derecho a una muerte digna.

Twitter: @SergioSarmiento

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