Fundador:
Miguel R. Valladares García

viernes 24 noviembre 2017

Y entonces despertaron

Jorge Chessal Palau
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

(Primera parte)

El, tan ahora temido por algunos, artículo Quinto Transitorio de lo que se dio en llamar “miscelánea penal”, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 17 de junio de 2016, que permite que las personas sujetas a prisión preventiva u otras medidas restrictivas de libertad conforme el sistema de justicia penal anterior, puedan solicitar la revisión de esta situación conforme las reglas del nuevo sistema, nunca le interesó a nadie…hasta ahora.

Le cuento: la iniciativa de esa reforma se presentó en el Senado de la República en noviembre de dos mil catorce, por cierto, sin incluir en lo absoluto eso de la revisión de medidas dictadas con el sistema anterior; se dictaminó en esa Cámara de origen en diciembre de ese mismo año y se envió a la Cámara de Diputados, donde anduvo escondida tras los rincones hasta abril de dos mil dieciséis, es decir, a dos escasos meses que entrara en vigor plenamente el sistema penal acusatorio. El veintiocho de abril de dos mil dieciséis se dictaminó, discutió y votó en la Cámara de Diputados y se regresó al Senado con observaciones: ahí, en esa devolución, hizo su aparición el artículo Quinto Transitorio, azote de Mancera y sus agremiados de la Conferencia Nacional de Gobernadores. Los Senadores se tomaron hasta el catorce de junio de dos mil dieciséis, para emitir un dictamen y decidieron regresarlo de nuevo a la Cámara de Diputados, con otras observaciones. El quince de junio la Cámara Baja dictaminó y ahí concluyó el proceso legislativo, remitiendo el asunto al Presidente de la República que, por no encontrar nada que objetar, ordenó su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Durante todo este camino, desde su aparición, nadie volteó a ver el artículo Quinto Transitorio. Ninguno de los quinientos Diputados, ciento veintiocho Senadores o el Presidente de la República. Nadie.

El trece de julio de aquel año, dos mil dieciséis, publiqué en estas páginas: “En el Senado atrae las miradas de todos la aprobación de las leyes del sistema nacional anticorrupción. Es la aparente “joya de la corona” de lo que saldrá del trabajo legislativo este verano. Sin embargo, el deslumbramiento con este tema ha evitado que se ponga la debida atención en otros de igual trascendencia. Uno de ellos, la llamada Miscelánea Penal.”. Y así fue.

Aún y cuando algunas voces se alzaron en aquel entonces, pronto se acallaron. Es hasta hoy, que tiene posible rendimiento electoral, que se acordaron algunos, como Miguel Ángel Mancera.

Estos inconformes quieren ampliar el catálogo de delitos sobre los cuales aplicar la prisión preventiva oficiosa, olvidando que, allá por dos mil ocho, cuando se hizo la reforma constitucional para transitar de un sistema penal inquisitivo a uno acusatorio, se tomó como base una serie de iniciativas de Senadores y Diputados de todos los Partidos, que coincidieron en la reducción de esta infame medida cautelar, dejando solo el aprisionamiento procesal solo para delitos de destacada gravedad, bajo la ondeante bandera de los derechos Humanos.

Hoy vienen a reclamar lo que callaron antes, lo que nunca cuestionaron. Me recuerdan las palabras de Sor Juana Inés de la Cruz: “Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco, al niño que pone el coco y luego le tiene miedo”.

¿Pues no que los Derechos Humanos deben ser respetados y garantizados por todos y para todos? Hay precios que deben pagarse; uno de ellos: capaciten a sus policías y fiscales, antes de querer que sea la libertad la moneda de cambio.

Sobre este tema hay gran cantidad de mitos y leyendas que se han construido, como, por ejemplo, esa tontería que circula en estos días, de que la Suprema Corte de Justicia d la Nación había “quitado la gravedad” de ciertos delitos y que eso generará inseguridad y desconfianza en las víctimas para acudir a las instancias legales.

Volveré sobre este mismo tema la semana próxima, para despejar

esas dudas.

@jchessal

Minuto a minuto

Toda la sección