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Miguel R. Valladares García

sábado 19 de enero de 2019

Otro lunes por la noche acaba con controversia en Seattle

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Ahora es casi un hecho que un partido de lunes por la noche en Seattle va a incluir algún tipo de controversia.

El capítulo más reciente se presentó durante la victoria de Seattle por 21-7 sobre los Vikings de Minnesota, un resultado que tiene a los Seahawks en la antesala de asegurar un sitio en los playoffs de la Conferencia Nacional. Los Seahawks sólo necesitan un triunfo contra cualquiera de sus dos rivales de la Nacional — en San Francisco esta semana o en casa ante Arizona en la semana 17 — para amarrar su clasificación como comodines.

Pero no llegaron hasta allí sin controversia. Los réferis no sancionaron un castigo de Bobby Wagner cuando saltó la línea de golpeo para bloquear un intento de gol de campo de Dan Bailey con 5:38 minutos por jugar.

La jugada de Wagner fue maravillosa, al librar la línea de Minnesota sin el beneficio de tomar impulso con una carrera. Pero sus manos claramente tocaron las espaldas de dos de sus compañeros mientras saltaba. Después del encuentro, Wagner no parecía preocupado sobre si su jugada fue legal o no, y el entrenador en jefe Pete Carrollo enfatizó el martes en su programa de radio semanal en KIRO-AM que se trató de una decisión de criterio.

“Ellos tienen que juzgar. Puedes poner tus manos sobre los jugadores. No puedes usarlas para impulsarte. Ahí es donde entra el criterio”, dijo Carroll.

El salto se sumó a la lista de controversias en lunes por la noche que comenzaron en 2012 con el encuentro del “Fail Mary”. El polémico pase de touchdown de Russell Wilson a Golden Tate en la última jugada de aquel duelo para vencer a Green Bay provocó que la liga pusiera fin a una disputa laboral con sus réferis, a fin de que volvieran al trabajo y sustituyeran cuanto antes a los inexpertos que se estaban encargando de los partidos.

A eso le siguió en 2015 una victoria por 13-10 sobre Detroit durante la cual Kam Chancellor forzó un balón suelto en la yarda uno con menos de dos minutos por jugar, y K.J. Wright llevó ilegalmente el balón afuera de la zona de anotación para un touchback. Wright debió ser castigado por un “acarreo” ilegal del balón y Detroit debió haber recuperado la posesión en la yarda uno de Seattle.

En cambio, los Seahawks consumieron el reloj para llevarse el triunfo.

En 2016, los árbitros no sancionaron un castigo de rudeza al pateador contra Richard Sherman al final de la primera mitad del duelo ante Buffalo. Eventualmente, Dan Carpenter falló un intento de gol de campo de 54 yardas y los Bills perdieron por seis puntos.

Y ahora sucedió el salto de Wagner. De haber castigado a Wagner, los Vikings hubieran tenido primero y diez en la yarda 15 de Seattle. En cambio, la patada bloqueada por Wagner despertó una rápida serie de Seattle coronada con una carrera de dos yardas para touchdown de Chris Carson que puso el partido fuera del alcance de los visitantes.

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