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Miguel R. Valladares García

lunes 21 de enero de 2019

Sané da fantasía y puntería a un City que es primero de grupo

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Londres.- Pep Guardiola tuvo dos motivos para echarse las manos a la cabeza; el primero, las incontables ocasiones falladas por el City y dos, las maravillas de Leroy Sané, que con dos goles, uno de ellos en un zapatazo de falta, dio la victoria al Manchester City ante el Hoffenheim (2-1).

Los ‘Sky Blues’ acaban primeros de grupo y estarán en octavos de final después de un partido que los de Guardiola empezaron perdiendo con un tanto de penalti de Andrej Kramaric y que remontaron con un doblete de Sané que se antojó corto para la cantidad de goles prácticamente hechos de los que dispusieron lo celestes.

Al City le hacía falta un punto para certificar la primera plaza, pero salió a ganar. Con lo que quizás no contaban es con que el Hoffenheim le iba a poner mucha más intensidad de inicio y los iba a superar en ganas y en puntería.

Ederson evitó, con una espléndida palomita, que la rosca de Kramaric acabara dentro, pero el córner posterior le pasó factura a Laporte.

Un rebote en la frontal fue devuelto dentro del área. El defensa Hubner controló y Laporte le hizo una entrada, cometiendo penalti.

Kramaric definió la pena máxima al centro y adelantó a los de Julian Nagelsmann.

El City volvía a estar en apuros, pero disponía de más de 74 minutos para voltear el marcador.

Se pusieron manos a las obras y dispusieron de todas las ocasiones que no tuvieron contra el Chelsea el pasado fin de semana en la Premier.

Gabriel Jesús remató un córner al palo, John Stones, solo en el área pequeña, cabeceó una falta lateral a las manos del portero, y, entre Joelinton y Nicolás Otamendi, enviaron un balón al larguero de la portería defendida por Oliver Baumann.

La puntería que reclamaban los ‘Sky Blues’, la estrelló en las redes Leroy Sané. El alemán, al borde del descanso, sorprendió con una falta situada a unos 35 metros de la portería. Sané le pegó con el empeine interior, de forma seca y esquivando la barrera por arriba, fuera del alcance de Baumann.

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