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Miguel R. Valladares García

miércoles 20 de febrero de 2019

Una escultura gigante hecha para arder marca primer aniversario de Parkland

EFE

Un templo hecho de miles de piezas de contrachapado, combinadas con técnicas de marquetería o recortadas siguiendo motivos inspirados en culturas asiáticas y diseñado para ser consumido por el fuego, es el tributo del escultor californiano David Best a la comunidad de Parkland (Florida), al cumplirse un año de su mayor tragedia.

El 13 de febrero el llamado “Templo del tiempo”, una estructura efímera de más de 10 metros de altura, tendrá su inauguración oficial y el 14, día en que se cumple el primer aniversario del tiroteo en la escuela Marjory Stoneman Douglas (MSD) de Parkland que costó la vida a 17 personas, abrirá al público.

Una vez concluida su obra, Best se hará “invisible” para “la comunidad” , porque el templo ya no será suyo sino de ellos, según dijo a Efe en el lugar donde trabaja junto a un equipo de 25 personas y decenas de voluntarios, entre ellos supervivientes de la matanza perpetrada por Nikolas Cruz el 14 de febrero de 2018.

Ese día de San Valentín, Cruz, un conflictivo exalumno de MSD, de 18 años entonces, se dirigió en un Uber a su antiguo liceo, entró en uno de los edificios, mató a 17 personas, 14 de ellas estudiantes, con un fusil semiautomático que había comprado legalmente y salió como había entrado, sin que nadie le detuviera el paso.

Cruz fue detenido ese mismo día, confesó ser el autor de la matanza y espera en prisión un juicio en el que sus abogados han dicho que se declarara culpable para tratar de librarse de la pena capital.

Best, que por respeto evita hablar de lo que pasó en MSD y por qué, decidió el nombre de su obra hablando con su esposa.

Les propusieron llamarlo el “templo de la sanación”, pero coincidieron en que ante una tragedia de la magnitud de la acaecida en Parkland, de la que “nadie quedó indemne”, solo el paso del tiempo puede curar las heridas.

“Sería un atrevimiento de mi parte considerarme un ‘sanador’. El templo pude ayudar a la gente a asumir lo que pasó y a impulsar el inicio de un proceso de curación, dijo en la entrevista.

Como otros templos de Best, el que está erigiendo a 5 kilómetros de la escuela escenario del tiroteo no tiene dios ni religión y acabará siendo pasto de las llamas, en este caso en mayo próximo, aunque dependerá de lo que la comunidad decida.

Además de la estructura de madera, arderán las fotos y objetos de personas fallecidas que quien lo desee puede colocar en los recovecos de la marquetería del “Templo del tiempo”.

Las primeras de estas ofrendas, junto a palabras de recuerdo de los que se han ido, se aprecian ya en la estructura en construcción.

Best, de 73 años y residente en el norte de California, perdió a su hermano mayor en estos días y la noticia le llegó mientras trabajaba en Coral Springs, ciudad vecina de Parkland.

El fuego hará que lo que el público deje en el templo no se convierta en un “souvenir” (recuerdo) ni acabe a la venta o “en manos de un periodista”, dijo hace unos días.

Desde hace 20 años, Best ha erigido numerosos templos, todos diferentes, aunque siempre siguiendo los patrones intrincados que convierten la madera en encaje y permiten que entre la luz y se creen sombras.

Según dice una web dedicada a estas obras, Best y su equipo crean espacios donde las personas y las comunidades pueden afrontar su pena, expresar perdón y expiar errores del pasado.

Best construirá su próximo templo en California, según dice a Efe sin dar más detalles.

En Nepal construyó uno después del terremoto y otro en Irlanda evocó los problemas políticos de la división del país. El festival “Burning Man”, en el desierto de Nevada, también ha acogido obras de Best hechas para arder.

El “Templo del tiempo” es la primera pieza del proyecto “Inspiring Community Healing After Gun Violence: The Power of Art” (El poder del arte: inspirar una cura para la comunidad después de la violencia de las armas) que toma cuerpo.

La ciudad de Parkland y su vecina Coral Springs recibieron en 2018 una donación de un millón de dólares de parte de la fundación Bloomberg Philanthropies para este proyecto, que está pensado para que la comunidad participe en la construcción de las obras.

El proyecto se inscribe en un programa terapéutico creado por el Museo de Arte de Coral Springs después de la matanza de Parkland.

“Scrollathon”, de los hermanos artistas Steven y William Ladd, que se inaugurará el próximo abril; “The Walk”, de Kate Gilmore; “Peace and Love”, de R&R Studios, formado por Rosario Marquardt y Roberto Behar, y “The Big Picture: Focusing on Resilience”, de Carl Juste, son las otras cuatro instalaciones del proyecto.

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