Tejeda emitió algunas recomendaciones para el cuidado de esta peculiar raza de perros. Una de ella es propiciarlos a tener una actividad física constante, con ello se podrán reducir conductas no deseables.
Indicó que la mayoría de los problemas de agresividad de los chihuahuas se debe a que suelen pasar parte del día durmiendo y no hay paseos constantes.
Se conocen principalmente dos variedades: los chihuahueños cabeza de venado y de manzana; estos últimos si no cuentan con un control genético adecuado, pueden tener mayor predisposición a presentar alteraciones neurológicas, síndrome braquicefálico o más reactividad, "aunque no es una regla", aclaró Tejeda.
El universitario indicó que un aspecto negativo de las razas que se ponen de moda es que el control en su reproducción es menor, lo que puede derivar en animales que hereden rasgos conductuales indeseables. "En consulta de etología clínica, cuando tenemos un perro agresivo estamos a favor de la esterilización", dijo.
Finalmente, recomendó adquirir un chihuahueño de un criador o conocer a los papás para verificar que no sean reactivos.
Dijo que en ésta y cualquier raza, los límites son importantes y "si dejamos que hagan lo que quieren, vamos a acabar mal".