Hasta el momento se desconoce la ubicación exacta del templo donde ocurrió este acontecimiento, sin embargo, trasciende que es una parroquia de Europa, pues se aprecia que se trata de un sacerdote francófono.
Sin embargo, esa actitud solo asusta aún más al menor y, en lugar de tratar de tranquilizarlo, el cura decide darle una bofetada para que se calle. Tras esto, el hombre que está detrás, presumiblemente el padre del bebé, arrebata sin esfuerzo al pequeño de las manos del clérigo, que se rehusaba a entregarlo.