Carmen Campuzano, por cumplir 12 años de sobriedad

Carmen Campuzano mantiene comunicación constante con sus hijas y busca resarcir el impacto de su etapa de adicciones.

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 10 (EL UNIVERSAL).- Conmovida hasta las lágrimas, Carmen Campuzano

recordó una persona clave para que lograra rehabilitarse; su

hermana Ruth (QEPD) pues, pese a las diferencias que marcaran su relación, en una de las épocas más difíciles de su vida, fue ella quien la ayudó a salir adelante y procuró a sus

hijas, cuando la

modelo no contaba con la estabilidad emocional para hacerlo.


En entrevista con "Venga la alegría", Carmen confirmó que, este 2026, se cumplirán 12 años desde que dejó el alcohol y 20 desde que dejó el consumo de la cocaína, dos sustancias de las que fue dependiente durante un lapso de su existencia.
Orgullosa de su logro, pero melancólica, recordó a Ruth, una de sus siete hermanos -que falleció en 2010-, pues cuando ella estaba inmersa en los efectos de las adicciones, fue ella quien procuró a sus hijas gemelas, Camila y Daniela.
"Fue, es y será maravillosa, donde quiera que esté... que, tuvimos nuestros momentos, ¿verdad?, pero siempre ella, con todo el amor, me apoyó", dijo, mientras las lágrimas caían por encima de sus mejillas.
Recordó que Ruth, que era 10 años mayor, además, la enseñó a ser mamá, pues fue de ella que aprendió técnicas tales como la forma correcta de bañarlas.
"Ella fue quien me enseñó a ser mamá, literal, ella y yo esperábamos con mucho amor a mis hijas y compartimos muchísimas cosas", ahondó.
Lamentablemente, Ruthfalleció en 2010, debido a que, mientras era operada de una hernia, la cirugía se complicó. Tras su deceso, Campuzanoprometió salir adelante por todo lo que había hecho por ella y sus hijas.
En la actualidad, la modelo sostiene una comunicación constante con Camila y Daniela y, reconoce, que, con el paso del tiempo ha tratado de resarcir todo el dolor que marcó la infancia de las jóvenes durante "el paréntesis de oscuridad" -como llama ella- que atravesó.
Camila y Daniela siempre fueron conscientes del porqué no estaban cerca de su madre, como su padre, Mario Carballido, dio a conocer hace más de una década.
"Nunca se les ha negado el contacto, pero ha sido esporádico, (ellas) saben bien (lo que pasa), se les dijo la verdad desde el principio".
En diferentes entrevistas, Carmen ha confesado que, pese a que, desde los 13 años, cuando comenzó a modelar, sostuvo una disciplina intachable, que le permitió trabajar para Christian Dior y aparecer en la portada de la revista "Vogue", el vacío existencial y la inmadurez con la que contaba, cuando tuvo que enfrentar golpes, como un matrimonio falso y la muerte de su madre, la llevaron a experimentar mucha soledad. y recurrir a malas prácticas como un desahogo.
Así, lo que antes significaba tomar sólo una copa, en los eventos de modelaje, se fue convirtiendo en una dependencia que compaginó con el consumo de cocaína; este lo dejó ocho antes de que bebiera por última vez.
"El alcohol yo llegaba, esporádicamente, a tomar una copa, en algún evento, más nunca abusé; al principio te da servicio la sustancia, llámese como se llame, sea coca, sea alcohol, que fue lo que yo consumí, pero después tú no sabes a qué camino de destrucción te va a llevar, esto aunado a situaciones en donde no cerraste un círculo debidamente, que no supiste manejar adecuadamente por la inmadurez; la que siempre había sido una persona intachable, una persona muy cuidada de mi salud, con una disciplina de vida, por eso llegué a donde llegué y, de repente, todo eso se rompió", explicó en su momento.