Sin preparación académica de por medio, tardó casi un sexenio en terminarlo. En 2002 y bajo el título de “Amarrados” logró ser aceptado por Expresión en Corto, festival de cine en Guanajuato, especializado en cortometrajes. Así comenzó su periplo en el mundo cinematográfico. Lo primero se ve desde Sangre, su ópera prima que obtuvo el premio Fipresci en Cannes 2005, en donde un hombre pierde el control de su vida rutinaria con la llegada de su hija. Luego en Heli, por la cual fue condecorado en el mismo certamen como Director. Con Perdidos en la noche, que este jueves tendrá su premier en Cannes, el realizador de 44 años contó con una coach que enseñó a Bárbara Mori y Fernando Bonilla a desapegarse del guión.