Andrea Bocelli estaba a solo unos minutos de subir al escenario colocado en el Zócalo capitalino ante miles de personas que disfrutarán del concierto gratuito del exponente italiano este sábado.
Público diverso y testimonios de nostalgia
Entre el público había una amplia diversidad de edades: desde quienes, como Guadalupe, hacen el esfuerzo por asistir a sus 73 años, hasta jóvenes como Yahir y Aby, de 25 años, que ya son fans del artista.
El sentimiento hacia Bocelli en el corazón de la ciudad no varía demasiado; para muchos representa añoranza, una forma de reconectar con aquello que ya no está.
"Es un significado muy personal, ya que a un amigo muy querido le gustaba mucho la voz de los tenores. Venir a la Ciudad de México es, en realidad, una forma de mantener viva su memoria", dijo Aby.
"Recordar a mi esposo que era muy fan de Andrea Bocelli y él ya falleció hace cinco años", comparte Guadalupe, quien viene acompañada de su hija.
Opiniones sobre la afluencia y calidad musical
Aunque la Plaza de la Constitución luce concurrida, la afluencia es distinta a la de otras presentaciones, algo que entre sus fans tiene una explicación natural.
Carlos y Juan, dos amigos de 53 y 55 años, consideran que la afluencia en este concierto se debe a que no todos saben apreciar la calidad de Andrea.
"Para nosotros esto es buena música, calidad, realmente venir a ver a un artista, sobre todo que no va a haber mucha gente, no es un artista de masas, es de un público como que más inteligente", apuntan.
Por otro lado, Aby no comparte dicha opinión y señala: "No es un público más inteligente, solo es gente con gustos particulares, ni siquiera sofisticados".
Hasta la tarde de este sábado, la gente seguía llegando a la espera de las 19:00 horas, momento en el que el tenor, Los Ángeles Azules y Ximena Sariñana, inicien el concierto gratuito.