"Bailando solo", una cinta que aborda la tercera edad

Tras años de rechazos, Bailando solo inicia su recorrido en festivales y busca estreno comercial en México.

Pocas películas mexicanas tienen como protagonistas a personajes de la tercera edad, pero ahora se ha sumado una nueva apuesta con Carmen Beato, Alexis Ayala y Hernán Mendoza como protagonistas.

"Bailando solo", que actualmente compite en el Guanajuato International Film Festival, es un dramedy en el que los personajes de Beato (Cada minuto cuenta) y Mendoza (Después de Lucí") son un matrimonio que ha caído en la cotidianidad en medio de la jubilación y se ve cruzado por un actor conocida (Ayala) que a través del baile crea una infidelidad.

"Creo que (los de la tercera edad) son personajes muy olvidados en el cine mexicano, si revisamos en la mayoría los protagonistas son jóvenes o de edad media, de unos 30 o 40 años y trabajan haciendo publicidad y se ha estancado justo en ese rango", comenta el realizador.

"A mí, en lo personal, me llama mucho la atención las historias de más adultos, porque todos vamos para allá y uno de mis miedos es llegar a un punto de la vida igual y no poder reinventarme", agrega.

"Bailando solo" tuvo su semilla en un cortometraje escolar del propio realizador en 2010, que luego adaptó a largometraje el cual por diversas circunstancias no pudo levantar por más de una década.

La tercera edad es un tema que ha sido tomado en cintas nacionales como la comedia de humor negro "Club Eutanasia" y la taquillera "El estudiante", en la que un hombre mayor regresaba a la escuela.
La nueva cinta se presentó en una función en el Teatro Juárez, sede principal del certamen, donde la gente gritó tomando partido por alguno de los personajes.
"Me seduce la soledad y en estos personajes llegan a una edad en donde de pronto la vida cambia por completo; para mi es interesante cómo la vida que crees ya está hecha a los 60 o 65 años, puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos y hay que adaptarse", apunta González Penilla.
"Recibí muchos rechazos (de fondos gubernamentales) por cinco años, no la querían, pensé que ya tenía que dejarla y de pronto nos dieron Eficine. Con las empresas (aportantes) no hubo problema porque justo les llamó la historia por retratar a personajes de cierta edad que hablan de soledad y segundas oportunidades", subraya.
La película comienza ahora un camino de festivales, esperando un pronto estreno en salas comerciales.