CIUDAD DE MÉXICO, febrero 25 (EL UNIVERSAL).- La estabilidad de la relación comercial entre la multinacional alemana Adidas y el cantante mexicano Hassan Kabande Laija, conocido artísticamente como Peso Pluma, se encuentra en una situación crítica.
Boicot a Peso Pluma y Adidas tras muerte de El Mencho
De acuerdo con informes surgidos tras el deceso de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), miles de usuarios en plataformas digitales han iniciado un movimiento de boicot.
La exigencia principal radica en la eliminación inmediata del artista como embajador de la marca, bajo el argumento de que su música representa una "apología del delito" que glorifica la violencia que actualmente azota a México.
La controversia escaló tras los eventos del domingo anterior, fecha en que se confirmó la muerte del líder criminal. Según reportes de seguridad, el deceso desató una ola de violencia que incluyó más de 200 bloqueos, quema de vehículos y saqueos, lo cual intensificó el escrutinio sobre los artistas que han cimentado su carrera en los denominados "corridos tumbados".
Controversia y referencias en la música de Peso Pluma
De acuerdo con diversos usuarios en X (antes Twitter), la audiencia cuestiona la ética corporativa de Adidas al otorgar una plataforma a figuras que "hacen alarde de las armas y la violencia".
Dentro del marco de estas protestas, se han rescatado fragmentos de composiciones del artista que, a juicio de los críticos, funcionan como "guiños" directos a la estructura del CJNG. En la pieza musical "Su Casa", se mencionan frases como: "Saben que Jalisco es su casa / Y que al señor nada se le pasa", lo que se interpreta como una referencia al control territorial de dicho grupo.
Asimismo, en el tema "El 08", la línea "Con las pruebas hablo, pregúntenle al señor Mencho" es señalada como una alusión explícita al capo.
Según el periodista de investigación Antonio Nieto, las autoridades mantienen bajo observación redes de lavado de dinero donde presuntamente aparecen empresas y sellos discográficos vinculados al entorno del cantante, aunque es imperativo precisar que, hasta el momento, "no existe ningún reporte oficial que confirme una investigación formal" (Nieto, 2026).
A pesar de la presión social, el debate se mantiene polarizado. Un sector de la audiencia defiende a Kabande Laija, sosteniendo que "desde que se prohibieron los narcocorridos él ya no ha cantado nada de eso" y que su producción reciente se enfoca en temas convencionales.
No obstante, organizaciones que monitorean la seguridad pública sugieren que el daño simbólico está hecho. De acuerdo con el Insight Crime, organismo especializado en amenazas a la seguridad nacional, la narcocultura permea en la juventud a través de estos productos de entretenimiento, creando una base de "idolatría al líder" que dificulta las labores de pacificación.
La petición directa a la marca, que circula bajo la consigna "pongan a un atleta de alto rendimiento real", busca que las corporaciones internacionales realicen recorridos en territorio mexicano para observar "en tiempo real lo que hace el cartel al que Peso Pluma le canta".
Mientras la marca Adidas mantiene silencio institucional, la presión crece para que el marketing global se desvincule de narrativas que, según los denunciantes, se escriben con la sangre de víctimas inocentes. Por ahora, el futuro de la "Doble P" en el mundo de la moda deportiva depende de la respuesta de una empresa que prioriza, tradicionalmente, los valores de disciplina y esfuerzo físico sobre la controversia política.