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El poema es conversar, dice David, mientras
pergeña un mapa. El problema es la errancia,
papeles a la merced del viento y el arte de
borrar ciudades con arena. Pero veamos los
hechos: una mariposa impredecible, un gato.
La palabra sirve para limpiar la sombra, todo
debe quedar claro, aunque hay quien piensa
lo contrario. También bicicletas y ventanas:
un ferrocarril que no pasa por el ojo de la aguja.
Una cosa y otra, un pájaro y una salamandra.
No quiero llegar a Ítaca. Viaja una ballena
rumbo a Nínive: la ballena es un poema, la
isla en un plato de lentejas. Jonás no sabe
qué decir, está perdido en el desierto. La
memoria no, bienvenido el olvido, y comenzar.