Escribo rana, varias veces,
pero no escucho el golpe del agua
en el estanque.
Un gallo equívoco persigue una palabra,
una brújula ciega y un basilisco.
Quiero decir el misterio de limo,
la cósmica esencia del guijarro,
la objetiva verdad de la Medusa y cuento
para ello con tres manzanas verdes.
Nada puedo decir del mármol
y del bronce,
pero contaré la epopeya del polvo:
si camina como pato, nada como pato
y grazna
como pato, es, seguramente, una c
omadreja.