El arte del dominó es preciso, debes
observar con cuidado los ojos del
contrario y percatarte de cualquier
presencia extraña, un colibrí, por
ejemplo. Puede ser útil que conozcas
la exacta ubicación del páncreas y
que no te tiemblen las manos cuando
desatas mulas. Mi padre era un jugador
experto, especialista en completar el
cuarto. Jesús dijo: si verdaderamente
amas, no ahorques la de seises.