Bolsa de caramelos rojos

Cada mes inicio un diario, el ímpetu es efímero,  la palabra nace sosa: desobedecer es la clave. 

El entramado es abstruso, lo que vi no sucedió. 

Lo inesperado acecha tres minutos adelante. 

El sujeto se te atora en la lengua, 

hay plancton en el vaso con agua. 

Caleidoscopios. El discurso tiene artritis.

Narrar al narrador produce agujeros negros  en el interior de un reloj de cuerda; para  leer la hora basta un colibrí. Es difícil decir 

las cosas, porque traigo una piedra de amor  en el zapato.