A través de la ventana un perro verde,
una mujer de vidrio, flota un cardumen de chispas sobre las testas tristes.
Requiero un bisturí para disecar el fuego.
El vidrio tiene una fisura y un poco de polvo. Me pregunto: ¿amainarán las balas?
Veo pasar el mundo a través de la ventana: el discurso es un pantano de arenas movedizas, esa es una pista.