Bolsa de caramelos rojos

Amaneció un reloj en el nido del cuervo 

y una mujer decapitada en Coatzacoalcos. 

El mundo es un ovillo negro entre las 

garras de un gato. Un viejo monje negro 

se tatuó carpe diem cerca del hombro. 

Dejé mi páncreas, no recuerdo dónde, 

y mi riñón izquierdo en una banca 

de la Plaza de Armas. 

Tengo un corazón viajero. 

Guardo el amor en un pequeño big bang 

bajo la almohada.

Date cuenta de que hay cuchillos blancos 

en la sombra.