He decidido adoptar
una metáfora,
será una buena compañía y moverá su cola,
cuando regrese a casa.
Es difícil describir
una metáfora,
es lo que no es,
pero tiene un
corazón amable.
Una metáfora y un gato.
Un puente para cruzar el Rubicón,
otra manera de quemar las naves.
Es un poema en la cresta de la riada
o escrito con espuma en el omóplato.
Hoy es invierno,
levantan el vuelo las guayabas.
Tengo una mascota para desarmar el día.
Mi metáfora no es
un perro,
pero ladra,
aúlla, ronronea,
tampoco es un gato
ni un canario.