CIUDAD DE MÉXICO, marzo 5 (EL UNIVERSAL).- La reciente detención de la cantante Britney Spears se ha convertido en un foco rojo tanto para sus fans, como para su círculo cercano. Y es que, temen por las consecuencias que podría traerle a su estabilidad mental y emocional.
Detalles confirmados
La llamada "Princesa del pop" se convirtió en el centro de la polémica, luego de que la prensa internacional diera a conocer que fue detenida por agentes de la Patrulla de carreteras de Estados Unidos por manejar en presunto estado de ebriedad.
Los hechos ocurrieron la noche de este miércoles, cuando los oficiales interceptaron a Spears, quien conducía a exceso de velocidad. De acuerdo con declaraciones policiales hechas a TMZ, la artista fue trasladada a un hospital para hacerle una prueba de alcoholemia y, posteriormente, ingresada a la cárcel de Ventura, California.
Aunque fue liberada alrededor de las 6:00 am de este jueves, la intérprete de "Toxic" tendrá que comparecer ante el juez, y sus allegados esperan que este la ingrese a un programa de ayuda en lugar de una posible condena en prisión.
"Creen que este podría ser un momento crucial, uno en el que la atención se centre en brindarle ayuda y apoyo, en lugar de castigarla", cita el medio.
Acciones de la autoridad
Por su parte, el representante de Britney, Cade Hudson, afirmó que la cantante cumplirá con la ley; sin embargo, ya están poniendo en marcha un plan para ayudarla.
"Este fue un incidente inexcusable. Britney cumplirá con la ley y esperamos que esto marque el inicio de un cambio. Necesita ayuda y apoyo en estos momentos. Sus hijos pasarán tiempo con ella y sus seres queridos están implementando un plan para prepararla para el éxito y el bienestar", dijo.
Esta no es la primera vez que "La Princesa del pop" se ve en problemas legales. En 2007, enfrentó cuatro cargos por delitos menores y una sentencia de cárcel por un presunto atropellamiento con fuga en Los Ángeles.