Precavida, mostró algunos de los artículos que llevó consigo y que describió como esenciales para "sobrevivir en Coachella", entre los que se encontraba unas gafas de Sol, medicamento para las alergias, vitaminas, desinfectante para manos, bálsamo labial y desodorante.
Otra de las cosas que llamó la atención fue la frase estampada en la playera de la cantante, la cual rezaba: "por favor no me des de tu vaporizador, diga lo que diga".
Todo el rato, la cantante de "Roar" se paseó junto a su pareja, exprimer ministro canadiense, Justin Trudeau que, a diferencia a como estamos acostumbrado a verlo, usó ropa informal; jeans, tenis, una playera blanca y una gorra.
Además de bailar en las zonas VIP y comer sopa instantánea, en realidad, la pareja esperaba la presentación más esperada de la noche; la actuación de Justin Bieber, quien sorprendió a sus fanáticos, cuando, luego de interpretar algunos de sus temas más recientes, preguntó a sus fans, conectados desde la transmisión de YouTube, cuáles de sus canciones quería escuchar.
Y, mientras el cantante de "Baby" usaba su cuenta de YouTube, Katy, una comediante innata, no dudó en hacer un comentario que ya dio la vuelta a internet, a través del que connotaba el alivio que experimentó al ver que Justin tenía una cuenta premium, pues de esa manera, se saltarían todos los comerciales que aparecen en la plataforma.
"Menos mal que tiene YouTube Premium, no quiero ver anuncios", dijo.