También bromeó con el hecho de que, en las pantallas de la cantina, se transmitía el futbol americano, por lo que expresó que, en ese momento, sintió deseos de ser un hombre heterosexual que disfruta de los deportes.
El músico acompañó su primer platillo con un vaso de agua mineral y, aunque Sam no especificó el nombre de cada receta que probó, todas de ellas tenían una considerable porción de salsa.
"Hasta ahora, estas salsas son las más complejas y hermosas que he probado: son definitivamente de México, en serio estoy disfrutándolo, mi boca está teniendo una fiesta", comentó.
Luego de probar el ceviche con camarón, Sam consideró que, la Cantina del Bosque, tiene un sabor casero, parecido al que provendría de la cocina de una abuelita.
Otro de los platillos que más disfrutó fue el de chorizo con queso gratinado, dos de sus ingredientes favoritos "en el mundo" y reconoció que, en el restaurante, no escatimaban en las proporciones de queso.
Pero, sin duda, el platillo que más disfrutó y lo deslumbró más fue el chile en nogada, clásico de la época; por sus colores y decoración: el inglés reconoció que tenía expectativas del sabor con el que se iba a encontrar.
"Me intriga, tanto como podría saber bien, podría saber mal, asi que intentémoslo..., ¡delicioso!".
También hizo referencia al excelente servicio que recibió, agradeciendo personalmente, a uno de los meseros que atendía su mesa, fue así que recomendó el lugar a sus fans mexicanos.
"Es un recuerdo que me llevaré para siempre, vendré aquí, cada que visite Ciudad de México".
Y si bien, el platillo que más le llamó la atención fue el chile en nogada, el sabor que más lo deleitó fue el de la carne con salsa.