Adam Sandler llega a los 60 años

A pesar de críticas negativas, mantuvo éxito comercial y obtuvo premios por sus actuaciones

Durante buena parte de su carrera, Adam Sandler hizo películas sobre un adulto obligado a regresar a la escuela, un jugador de hockey convertido en golfista, un aguador que termina jugando futbol americano y hasta interpretó a dos hermanos gemelos en una misma cinta. Gritó, hizo voces extrañas, contó chistes escatológicos y convirtió a sus amigos en compañeros recurrentes de reparto.

La crítica respondió muchas veces destrozando sus películas, pero el público hizo exactamente lo contrario: siguió viéndolas.

Este 9 de septiembre, el actor cumple 60 años con una carrera que terminó siendo mucho más difícil de encasillar de lo que sus primeras comedias hacían imaginar. Porque detrás del hombre que hizo de la inmadurez una fórmula cinematográfica también estaba el actor que años después sorprendería en "Embriagado de amor", "Los Meyerowitz: La familia no se elige", "Diamantes en bruto" y "Garra".

Antes de convertirse en una de las estrellas más reconocibles de la comedia estadounidense, Sandler pasó por "Saturday Night Live". Llegó como guionista en 1990 y un año después se incorporó al elenco, donde comenzó a llamar la atención con personajes y canciones cómicas.

En 1995 fue despedido del programa, una experiencia que años después convertiría en material para hacer lo que mejor sabe...reírse de sí mismo.

Ese mismo año llegó "Billy Madison" y comenzó a definirse el personaje que acompañaría al originario de Nueva york durante buena parte de su carrera: hombres que podían comportarse como niños, perder el control por situaciones absurdas y, debajo de todo aquello, esconder cierta vulnerabilidad.

Después llegaron "Happy Gilmore", "El aguador", "La mejor de mis bodas", "Un papá genial", "El señor Deeds", "Como si fuera la primera vez" y "Click: perdiendo el control", entre muchas otras.

Una película de Adam Sandler podía incluir humor absurdo, romance, algún personaje exagerado y, con bastante frecuencia, los mismos amigos. Rob Schneider, Kevin James, David Spade, Chris Rock y Steve Buscemi forman parte de los actores que han aparecido repetidamente a su lado.

En 1999 llevó esa independencia todavía más lejos al crear Happy Madison Productions, compañía con la que produjo buena parte de sus proyectos posteriores.

La relación de Adam Sandler con la crítica y el público

Durante años, Sandler mantuvo una relación peculiar con la crítica: cuanto peor parecían recibirse algunas de sus películas, menos afectaba eso su capacidad para continuar haciéndolas.

Uno de los ejemplos más extremos llegó con "Jack and Jill", de 2011, en la que interpretó tanto a Jack como a su hermana Jill. La película fue destrozada por la crítica y arrasó, aunque por las razones equivocadas, en los Golden Raspberry Awards, los llamados "anti-Oscar".

Sus películas acumularon cerca de 2 mil millones de dólares en taquilla, mientras él se convirtió en una de las estrellas más reconocibles de la comedia estadounidense. Incluso cuando los críticos parecían cansados de su fórmula, existía un público dispuesto a regresar a ella.

Reconocimiento crítico y evolución actoral de Adam Sandler

En 2002, Paul Thomas Anderson, director de "Juegos de placer" y "Magnolia", hizo algo que en ese momento podía parecer extraño: eligió a Sandler para protagonizar "Embriagado de amor".

El resultado cambió la conversación alrededor del actor pues interpretó a Barry Egan, un hombre solitario, contenido y emocionalmente inestable. Muchos de los elementos que habían definido a sus personajes cómicos seguían ahí, la incomodidad, la rabia, la dificultad para relacionarse, pero utilizados de una manera completamente diferente.

Su actuación le consiguió una nominación al Globo de Oro. El crítico Roger Ebert incluso planteó entonces una posibilidad distinta: quizá Sandler no era el problema de sus películas anteriores; quizá simplemente había sido desaprovechado.

Luego, en "Los Meyerowitz: La familia no se elige", de Noah Baumbach, volvió a mostrar su registro dramático como Danny Meyerowitz, un hombre desempleado que carga con una complicada relación familiar.

Pero sería "Uncut Gems", estrenada en 2019 y dirigida por los hermanos Safdie, la que terminaría de destruir la idea de que Sandler solamente podía interpretar variaciones del mismo personaje cómico.

En "Uncut Gems", Sandler se convirtió en Howard Ratner, un joyero neoyorquino adicto al riesgo que encadena apuestas y decisiones cada vez más desesperadas.

Durante más de dos horas, convirtió a Howard en un hombre capaz de provocar frustración y fascinación prácticamente al mismo tiempo. La actuación fue considerada entre las mejores de su carrera y le permitió ganar el Independent Spirit Award como Mejor Actor.

Sandler volvió a encontrar reconocimiento con "Hustle", donde interpretó a un cazatalentos de basquetbol que descubre a un jugador desconocido y apuesta su carrera por llevarlo a la NBA. Su trabajo le consiguió una nominación del Sindicato de Actores.

El reconocimiento dramático no provocó que Sandler renegara de los personajes que lo hicieron famoso.

Tampoco abandonó a sus amigos ni intentó reconstruir su carrera para convertirse exclusivamente en un actor "serio".

Mientras películas como "Uncut Gems" demostraban hasta dónde podía llegar como intérprete, continuó protagonizando comedias y fortaleciendo una relación con Netflix que comenzó en 2014 con un acuerdo entre la plataforma y Happy Madison Productions.

La primera cinta surgida de esa alianza, "The Ridiculous 6", recibió críticas devastadoras, pero Netflix aseguró entonces que durante sus primeros 30 días había sido vista más veces que cualquier otra película en la historia de la plataforma hasta ese momento.

En 2020, Netflix amplió su relación con Happy Madison mediante un nuevo acuerdo para cuatro películas valuado hasta en 275 millones de dólares.

Tres años después, el comediante recibió uno de los reconocimientos más importantes de su carrera: el Premio Mark Twain al Humor Estadounidense del Kennedy Center.

Casi 30 años después de la primera película, volvió a tomar los palos de golf para "Happy Gilmore 2", recuperando a uno de los personajes que ayudaron a convertirlo en estrella durante los años 90.