BOGOTÁ, Colombia, septiembre 14 (EL UNIVERSAL).- El amor, el ska y la nostalgia se mezclaron durante la jornada del Festival Cordillera, donde Ricky Martin desató gritos entre sus seguidoras, Panteón Rococó convirtió su presentación en una fiesta con mensaje latinoamericano y Andrés Cepeda jugó de local acompañado por su Big Band.
Presentación de Ricky Martin y su conexión con el público colombiano
Las banderas de Colombia comenzaron a aparecer entre el público durante la presentación de Ricky Martin. Desde distintos puntos, sus seguidores las levantaban mientras el puertorriqueño recorría canciones como "Pégate", "María", "Vuelve" y "Adrenalina".
Las mujeres fueron algunas de las más efusivas. Cada vez que el cantante se acercaba al frente del escenario aumentaban los gritos y, cuando lanzó una toalla hacia el público, varias manos se levantaron intentando quedarse con ella.
El puertorriqueño correspondió al recibimiento con un mensaje en el que recordó la relación que ha construido durante años con el público colombiano.
"Vengo a enamorarme, vengo a recordar viejos tiempos. Yo vengo a dejar mi alma en este escenario porque así tiene que ser, porque ustedes son mi combustible", expresó.
El exMenudo aseguró que su intención era recorrer distintas emociones durante la noche: bailar, celebrar, sonreír y también recordar historias que sus propios seguidores lo ayudaron a construir.
"Esta noche se la dedicamos al amor, carajo", lanzó antes de continuar su presentación.
Panteón Rococó y su mensaje político en el Festival Cordillera
La celebración cambió del pop al ska con Panteón Rococó. Aunque parte del público todavía se desplazaba después de la presentación de Ricky Martin, los mexicanos encontraron frente al escenario a seguidores dispuestos a bailar y cantar temas como "Arréglame el alma" y "Estrella roja".
Dr. Shenka, el vocalista incluso bromeó sobre compartir cartel con el boricua.
"Está bien pinche guapo el Ricky Martin. Acá un par de la banda venían diciendo: ´ah, no mames, está bien pinche guapo´. Y lo es, lo es", dijo entre risas.
El vocalista recordó también la primera ocasión en que Panteón Rococó visitó Colombia para presentarse en Rock al Parque y celebró que, con el paso de los años, festivales como Cordillera hayan abierto espacio para distintas expresiones musicales y culturales.
"¿Iba uno a pensar que la música se diversificaría así de cabrón y que podrías encontrar en un festival tantas representaciones musicales, culturales? Eso está poca madre. Nos toca a nosotros, Panteón Rococó, representando a la Ciudad de México", expresó, provocando gritos y aplausos entre el público colombiano.
Pero entre el baile también hubo espacio para el discurso político. Durante "Caminemos juntos", las pantallas mostraron, entre otras imágenes, una bandera palestina mientras Shenka habló sobre las divisiones entre los pueblos.
"Nos dijeron que somos enemigos entre nosotros. Ellos se pelean, ellos hacen sus componendas y los que se chingan siempre somos los pueblos latinoamericanos", señaló.
La banda terminó haciendo del ska una celebración colectiva en la que mexicanos y colombianos saltaron y bailaron por igual.
Andrés Cepeda y el cierre emotivo del Festival Cordillera 2026
Si Ricky Martin provocó gritos y Panteón Rococó puso a bailar al público, Andrés Cepeda tuvo de su lado algo distinto: miles de voces capaces de acompañarlo en sus canciones.
El colombiano llegó acompañado por su Big Band y bastaron los primeros acordes de temas como "Besos usados" y "Embrujo" para que el público comenzara a cantar con él.
El integrante de Poligamia no necesitaba demasiadas presentaciones en Bogotá. Las letras eran repetidas desde distintos puntos del lugar por una audiencia que convirtió su actuación en un coro multitudinario.
La presentación cerró además un fin de semana particularmente activo para el cantante dentro de Cordillera, donde tuvo distintas apariciones antes de encontrarse con el público en su propio espectáculo.
Así, la jornada transitó entre tres formas distintas de conectar con la audiencia: la nostalgia de un ídolo latino como Ricky Martin, la fiesta combativa de Panteón Rococó y un Andrés Cepeda que, en casa, el Festival Cordillera 2026 llegó a su fin, ya en espera de la edición 2027.