CIUDAD DE MÉXICO.-En el epílogo del libro “Feminicidio”, publicado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, señala: “Es claro que en México la mujer sigue siendo considerada una persona de segunda, en el mejor de los casos. En el peor, un objeto que se puede usar y desechar, algo que se puede ‘regalar’ y de cuya vida se dispone libremente”.
Ante la desaparición de mujeres en México, ante la violencia de género que impera en el país, ante los feminicidios y frente al más reciente caso de Debanhi Escobar, se vuelve cada vez más urgente establecer acciones y políticas públicas en favor de las mujeres.
Para tratar de entender cómo llegamos a esta situación y qué nos llevó a este punto, proponemos la lectura de cinco libros que desde el reportaje y la literatura abordan esta violencia.
1. “La fosa de agua”,
de Lydiette Carrión
Este libro que lleva por subtítulo: “Desapariciones y feminicidios en el río de los Remedios”, documenta las desapariciones de al menos diez adolescentes –todas estudiantes, con el futuro por delante- en la zona de Ecatepec y Los Reyes Tecámac, en el Estado de México. La periodista narra con vértigo la odisea de los padres para encontrar a sus hijas; la precariedad de las investigaciones, realizadas por un sistema policiaco laberíntico, corrupto, criminal y altamente ineficaz, y la estigmatización que sufren las víctimas aún en la muerte.
2. “Agua de Lourdes:
ser mujer en México”, Karen Villeda
Estos son testimonios combinados con memorias. Karen Villeda hace uso de herramientas de ficción para contar una bruta realidad. Problemas de desigualdad de género, el tráfico de humanos para fines de prostitución y un problema que crece constantemente y no es enfrentado directamente por nadie en el país.
3. “El invencible verano de Liliana”, de Cristina Rivera Garza
Liliana Rivera Garza, mi hermana, fue víctima de un feminicidio, asegura la autora. Era una muchacha de 20 años, estudiante de arquitectura. Tenía años tratando de terminar su relación con un novio que insistía en no dejarla ir. Unas cuantas semanas antes de la tragedia, Liliana por fin tomó la decisión de terminar la relación. La decisión de él fue que ella no tendría una vida sin él.
4. “#Ni una más”,
de Frida GuerrerA
El feminicidio en México se ha convertido en práctica común, las cifras superan cualquier expectativa. Ante la indiferencia del gobierno y el pésimo manejo de las autoridades, es cruelmente normal que mueran mujeres violadas, secuestradas, lapidadas, estranguladas, a manos de asaltantes, violadores, familiares, incluso de sus esposos o parejas sentimentales. El problema no sólo ocurre en las clases más necesitadas del país: el mal trasciende y aparece en todos los estratos de la sociedad. ¿A quién acudir? ¿Qué hace al respecto la autoridad?
5. “Cometierra”,
Dolores Reyes
Cuando era chica, “Cometierra” tragó tierra y supo en una visión que su papá había matado a golpes a su mamá. Esa fue solo la primera de las visiones. Nacer con un don implica una responsabilidad hacia los otros y a “Cometierra” le tocó uno que hace su vida doblemente difícil, porque vive en un barrio en donde la violencia, el desamparo y la injusticia brotan en cada rincón y porque allí las principales víctimas son las mujeres. Dolores Reyes ha escrito una primera novela terrible y luminosa, lírica, dulce y brutal, narrada con una voz que nos conmueve desde la primera página.