Sam Smith logró seducir al público mexicano desde los primeros minutos al comenzar a mover las caderas, recorrer el escenario y jugar con su cuerpo para que los gritos y la emoción no bajaran desde el inicio del show en el Auditorio Nacional.
Sam Smith concierto Auditorio Nacional CDMX
A las 21:04 horas, vestido con un traje café, el británico entró caminando lentamente a un escenario prácticamente a oscuras. Las pantallas permanecían apagadas y un aro suspendido sobre su cabeza era la única fuente de luz mientras sonaban los primeros temas.
Pero conforme avanzó el concierto también cambió la manera en que Smith ocupaba el espacio. Al principio hizo una reverencia después de "Everlasting Love" que provocó gritos del público, más adelante fueron sus movimientos, las miradas y el baile los que encendieron al recinto, particularmente durante "Moondance", cuando convirtió el escenario en un espacio para presumir una sensualidad que ya forma parte de su presencia escénica.
Sin embargo, aunque durante este "To Be Free" Tour ha llenado más de 10 fechas en teatros de ciudades como San Francisco y Brooklyn, CDMX no es un escenario cualquiera para Smith.
"Hoy, cuando llegué, vi una fotografía y descubrí que este fue el primer teatro en el que me presenté en la Ciudad de México. El primer lugar donde hice mi propio concierto", contó ante el público.
El recuerdo lo llevó más de una década atrás, cuando todavía tenía 20 años y su relación con México apenas comenzaba.
"Cuando bajé del escenario, me fui llorando desconsoladamente porque el público y la gente de México son, de verdad, los mejores del mundo", dijo, provocando una nueva oleada de gritos.
El regreso tuvo además otro significado. El artista británico eligió México para presentar en vivo parte de "Hazel Eyes", su nuevo álbum, que llegará este viernes.
"No podría imaginar un lugar más perfecto para lanzarlo que aquí con ustedes", aseguró antes de interpretar la canción que da nombre al disco.
Fue también en esa parte cuando recordó que aquel recinto había sido el primero en el que ofreció un concierto propio en la Ciudad de México cuando tenía 20 años. El regreso ocurrió ahora como parte del "To Be Free Tour" y ante 9 mil 600 personas, de acuerdo con OCESA.
División del concierto y repertorio
Así, el concierto funcionó también como un encuentro entre distintas versiones del londinense: la de aquel joven que alguna vez salió llorando del recinto por la recepción del público mexicano y la de un artista que ahora regresó dispuesto a conquistar a su audiencia mexicana.
El concierto estuvo dividido en tres actos, sin una producción sin grandes efectos o coreografías, solo tres coristas, piano, sintetizadores, dos guitarras, bajo y batería acompañaron al intérprete durante el primer acto, el más contenido de la noche. Las luces rojas, naranjas y blancas aparecían de manera puntual y, por momentos, el escenario volvía a quedar casi completamente oscuro, con el cantante y sus coristas como las únicas figuras iluminadas.
Canciones como "I'm Not The Only One", "My Guy", "Lay Me Down" y "Too Good At Goodbyes" recuperaron al Smith de las baladas y las rupturas amorosas que marcaron sus primeros discos, pero "Constant Companion" abrió una segunda atmósfera: humo, luces rojas y un escenario que poco a poco perdió la contención de los primeros minutos.
Con "My Oasis", "Dancing With A Stranger", "How Do You Sleep" y "Gimme", el público dejó de ser únicamente espectador. El artista de 34 años sabía que tenía frente a sí el coro más numeroso de la noche y permitió que miles de voces completaran canciones que buena parte de los asistentes conocía de principio a fin: "Oh Mother", "When He's Gone", "Burning" y "Him", antes de llegar a "Unholy", una de las canciones más conocidas.
Todavía hubo espacio para "Hold On" y para regresar al origen de su éxito internacional con "With Me", la canción que hace más de una década convirtió aquella voz que comenzaba a hacerse conocida fuera de Reino Unido en una de las más reconocibles del pop.
Antes de su aparición, Paty Cantú fue la encargada de abrir la noche con temas como "Déjame ir", "Afortunadamente no eres tú" y "Suerte".
Sam Smith todavía ofrecerá tres conciertos más en México hasta el 21 de agosto en el Auditorio Nacional.