Contra la violencia

Firma acuerdo con la OTAN para proteger a mujeres y niñas



Bruselas.- La enviada especial de la ONU para los Refugiados, Angelina Jolie, selló su compromiso con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para intentar atajar la violencia sexual en zonas de conflicto.


Un acuerdo firmado por la actriz y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se centra en el entrenamiento, la supervisión y la concienciación de las tropas.



En su primera visita oficial al cuartel general de la Alianza Atlántica, en Bruselas, Jolie denunció el uso de la violencia sexual como herramienta de conflicto e inseguridad.


“Su uso como arma de guerra supone un problema incómodo de enfrentar para las sociedades”, lamentó la actriz.

La californiana mencionó algunos trabajos de la OTAN, como el de Afganistán, donde la organización ha reforzado recientemente su misión de asesoramiento, formación y asistencia de las tropas afganas.

Si bien ha habido progresos, hay mucho más por hacer”, afirmó.

Acción humanitaria
Stoltenberg, a su vez, destacó la experiencia de Jolie en acción humanitaria.

“Conoce cuán vulnerables son las personas en conflicto, especialmente mujeres y niñas. Este conocimiento servirá a la OTAN para incrementar los esfuerzos; también nos puede ayudar a incrementar la concienciación”, expresó.

Jolie dijo que ha conocido a varias víctimas de violencia de género.

“Lo mínimo que puedo hacer es ser una voz para ellas y darles el apoyo y la protección que se merecen”

La actriz destacó que el objetivo no es sólo proteger a las mujeres, sino también valorarlas.

“No puede haber paz y seguridad duraderas sin igualdad de derechos y participación de las mujeres en las sociedades.

“Ningún reto, desde conflictos civiles hasta la crisis global de refugiados, puede enfrentarse sin prestar más atención a las necesidades y derechos de las mujeres”, argumentó.

La ONU denuncia la violencia sexual como arma de guerra y en particular la escalada de crímenes perpetrados por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) en territorios bajo su control.

Según un informe publicado por la organización en abril, los casos son persistentes en 19 países en conflicto, entre ellos Afganistán, Irak, Siria, Libia, Yemen, la República Centroafricana, Somalia y Sudán del Sur.