Venecia.- El director francés de origen griego Konstantinos Costa-Gavras, uno de los mayores exponentes del cine político europeo, aseguró que “la izquierda europea ha fallado en todas partes” y que “Europa se ha convertido en un imperio neoliberal”.
Costa-Gavras presentó fuera de competición en la 76ª Mostra de Cine de Venecia la película “Adults in room”, basada en el libro homónimo del exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis, y anoche recibió el premio especial “Jaegger LeCoultre” del festival “por su contribución a la innovación del cine contemporáneo”.
“Tenemos que pensar lo que es la izquierda; no son los hombres, son ideas, es una filosofía de vida que hemos confiado a unos hombres que han fallado”, señaló el director. “Europa se ha convertido en un continente, un imperio neoliberal, en los últimos 15 años ha estado muy mal dirigida”, dijo.
CRÍTICO
El director de “El capital” no ha tenido problema en dar nombres y apellidos, ha criticado al expresidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso y, aunque sin nombrarlo, también al actual responsable de la CE, el luxemburgués Jean Claude Juncker, “un hombre que ha convertido su país en un paraíso fiscal”. “Más de 350 compañías se han establecido durante su mandato en Luxemburgo, no parece el papel para un presidente de la UE”, ha señalado.
Al mismo tiempo ha advertido del peligro de los populismos como los que precedieron “a los catastróficos años 30” y ha manifestado su esperanza de que la futura presidencia alemana de la UE cambie las cosas.
Costa-Gavras ha hecho reír al auditorio cuando un periodista brasileño le ha pedido que haga una película sobre el presidente brasileño, Jair Bolsonaro. “Para Bolsonaro necesitamos a Chaplin”, ha bromeado.
HISTORIA
En “Adults in the room” el cineasta convierte en una farsa la tragedia de la crisis de la deuda griega y relata la negociación del Gobierno de Syriza con las instituciones europeas a partir de su victoria electoral en 2015, basándose en el libro de Varoufakis.
La película arranca con la campaña y consecuente victoria electoral de la formación izquierdista, satirizando los mensajes que el partido de Alexis Tsipras lanzaba apelando al orgullo nacional y haciendo hincapié en que los más de 320.000 millones de euros de deuda acumulada eran responsabilidad de 30 años de mal Gobierno de la vieja oligarquía política.