Ciudad de México. - El actor mexicano Pablo Lyle fue declarado culpable por homicidio involuntario luego de que en el 2019 se hicieran públicos videos en el que el artista da un puñetazo a hombre después de tener incidente vehicular. Ahora sale a la luz las reacciones de sus familiares tras el veredicto.
En el siguiente proceso se determinarán los años de sentencia para el actor que se especula podría pasar hasta 15 años en la cárcel.
El actor mexicano lleva ya tres años en prisión domiciliaria por este caso, lo que podría contar a su favor a la hora de dictar la sentencia en su contra.
En meses anteriores, la jueza Marisa Tinkler, quien presidiría el proceso legal, que se pospuso en diversas ocasiones, detalló que ordenarían medidas de seguridad especiales para
que el juicio no se viera obstaculizado por la presencia de medios
de comunicación.
“Tengo toda la intención de no permitir que esto se convierta en un circo”, expresó en aquel momento, sin embargo, en redes sociales comenzaron a surgir algunos videos.
Fue el noticiero “Suelta la sopa” quien grabó el instante en que sus seres queridos se acercan para abrazar a Lyle. En el material se alcanza a ver que algunas mujeres del grupo derraman lágrimas, así como también a hombres que apapachan y tocan el rostro del actor.
En uno de los momentos, también se observa que Ana Araujo, su esposa, se despide de él con un beso mientras éste la abraza. Durante ese instante, Lyle mantuvo una posición hermética pues no hacía ningún gesto.
Posteriormente, se ve que un miembro de seguridad se acerca a él para colocarle las esposas y pese al tenso instante, no deja de ver a sus familiares.
En otro de los extractos de video, Lyle se despide bajo la mirada de todos enviando un beso, antes de ser llevado a las instalaciones, tras esto, se escucha decir a sus seres queridos que le mandan fuerza.
El incidente vehicular fue a finales de marzo de 2019, cuando el cuñado de Lyle trasladaba hacia el aeropuerto al actor, su esposa y dos hijos y su automóvil se cruzaron con el de Juan Ricardo Hernández, un cubano de 63 años que posteriormente falleció en un hospital a causa de una lesión cerebral. Sucedió cerca del aeropuerto de Miami y quedó captado en cámaras
de seguridad.