El actor y director italiano Roberto Benigni cumple, este 27 de octubre, 74 años. A lo largo de su trayectoria, ha plasmado, en la pantalla grande, el sufrimiento del pueblo judío italiano cuando este se enfrentó al Holocausto, con la ocupación de la Alemania nazi, por lo que, en la actualidad, tiene un punto de opinión con respecto a la guerra y el enfrentamiento entre naciones.
Benigni es mejor recordado por su interpretación de Guido Orefice en la cinta de 1997 que, además dirigió, "La vida de bella", en donde ofrece un amplio panorama acerca de lo que sucedió en 1943, cuando los nazis llegaron a Roma.
Aunque no es el único trabajo en que retrata un conflicto bélico; también lo hizo en su película de 2005, "El tigre y la nieve", la cual está ambientada en la guerra de Irak.
El trabajo de Benigni ha sido elogiado a lo largo de los años, sus películas han envejecido con dignidad pues, en todas ellas, hay un punto en común, la cuidadosa manera en que expone los efectos de la guerra, "sin ridiculizar ni trivalizar la tragedia" que vivieron sus predecesores, como considera en una publicación la "Italy Segreta".
Hace unos meses, cuando el actor estuvo como invitado en el programa italiano de entrevistas "Che tempo che fa", dio a conocer su perspectiva sobre los conflictos bélicos que mantienen confrontadas a naciones, en tiempos actuales, en las que las víctimas son sólo personas incautas.
Si bien, para el actor italiano, la situación actual no se compara con las guerras mundiales de otrora, a su consideración la palabra guerra debería estar en desuso:
"Vivimos en un mundo terrible, no peor que entonces, (por eso) hoy en día es fundamental hablar de amor, porque, cuando amor, el amor regresa, te es devuelto; si el mundo es feo, nosotros también lo somos".
"¿Cómo podemos seguir hablando de guerra hoy día?, las armas deberían de estar en un museo, quieren humanizar la guerra; la guerra no debería humanizarse, debería abolirse, en nuestra Constitución, Italia repudia la guerra, debería de estar en todas las constituciones, en la rusa, en las constituciones, en la rusa, en la estadounidense, el mundo debería repudiar la guerra para siempre", reflexionó.