San Sebastián. - El actor canadiense Donald Sutherland, que ha participado en cerca de 200 producciones, será el tercer Premio Donostia de la 67 edición de Festival Internacional de Cine de San Sebastián (norte de España), que se celebrará del 20 al 28 de septiembre en la capital guipuzcoana.
Además de Donald Sutherland, también recibirán el Premio Donostia de esta edición la actriz española Penélope Cruz y el realizador francés de origen griego Costa-Gavras.
Sutherland recibirá el galardón el 26 de septiembre en atención a su “medio siglo de excelencia interpretativa” antes de la proyección en el Palacio Kursaal de la película “The Burnt Orange Heresy”, dirigida por Giuseppe Capotondi, que clausurará la próxima edición del Festival de Venecia y en cuyo reparto figuran Mick Jagger, Claes Bang y Elizabeth Debicki.
Según explica el festival donostiarra en una nota de prensa, Shuterland es un profesional “capaz de brillar con la misma intensidad ya sea como protagonista o como actor de reparto”.
FAMOSO
El canadiense, nacido en 1935, ha encarnado a decenas de personajes sin importar el género, ya que ha explorado desde el drama al cine bélico, pasando por el thriller, el terror o la ciencia ficción.
Aunque nunca ha sido nominado por ninguno de sus múltiples papeles a los premios de la Academia de Hollywood, en 2017 fue galardonado con el Oscar honorífico por toda su carrera.
El actor inició su carrera en numerosas series de televisión, como “The Saint” y “The Avengers”, tras lo que debutó en la gran pantalla con “Il castello dei morti vivi” (Warren Kiefer, 1964), una producción italiana de terror con Christopher Lee. Consiguió su primer éxito con “The Dirty Dozen” (1967), el clásico bélico de Robert Aldrich en el que compartió actuación con Lee Marvin, Charles Bronson y Telly Savalas.
FILMOGRAFÍA
Sin cambiar de género, después protagonizó “M.A.S.H.” (Robert Altman, 1970), “Kelly’s Heroes” (Brian G. Hutton, 1970) y “Johnny Got His Gun” (Dalton Trumbo, 1971).
Fue detective privado en “Klute” (Alan J. Pakula, 1971), que dio el Oscar a Jane Fonda; se transformó en libertino seductor en “Il Casanova” de Federico Fellini (1976), puso rostro al perverso fascista Attila Mellanchini en el inmortal fresco histórico “Novecento” (Bernardo Bertolucci, 1976).