El mandatario estableció como plazo las 20:00 horas de Washington para que Teherán reabriera el paso por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de petróleo y mercancías. Esta ruta había sido bloqueada en represalia por el conflicto que involucra a Estados Unidos e Israel.
Trump advirtió que, de no cumplirse la exigencia, su gobierno procedería a destruir infraestructura clave en territorio iraní, incluyendo puentes y centrales eléctricas.
Sin embargo, pese al tono inicial, la amenaza no se concretó. Posteriormente, el presidente anunció la suspensión de cualquier acción militar durante un periodo de dos semanas.
El cambio de postura fue objeto de críticas por varias personas, entre ellas, el presentador Jimmy Kimmel, quien abordó el tema durante su programa "Jimmy Kimmel Live!", donde cuestionó la consistencia del presidente.
Durante su monólogo, el conductor ironizó sobre lo que describió como un patrón recurrente, pues recalcó que cada vez que el mandatario dice "algo loco", termina retractándose.
"Cuando dice: 'voy a matar a todos mañana a las cinco de la tarde', todos nos asustamos. Luego regresa y matiza: 'bueno... en realidad será dentro de dos semanas'. Entonces nos relajamos... y al final se le olvida que alguna vez lo dijo", mencionó.
Además, dijo que debido a que el presidente tiene memoria y "el tono de piel de un pez dorado", figuras del Partido Republicano estarían acostumbradas a estas dinámicas, al considerarlas parte del estilo comunicativo del mandatario.
Ante ello, Kimmel exhibió varios momentos en los que Trump ha amenazado con hacer o sacar algo y termina dando un plazo.
"Y súmale dos semanas a la realidad, porque siempre son dos semanas", dijo.