Dustin Hoffman relata tensiones durante rodaje de El graduado

La escena de la bofetada con Katherine Ross fue repetida 27 veces, reflejando la presión en el set de filmación.

El actor Dustin Hoffman no guarda el mejor de los recuerdos del rodaje de "El graduado" (1967), como señala en "Look at me", su libro autobiográfico y, es que por más que se tratara de la cinta que lo catapultó a la fama, el actor rememora que, mientras que esta era rodada, vivió situaciones que no sólo lo importunaron, sino que acrecentaron sus miedos e inseguridades.

"Look at me" será publicado el 10 de noviembre, sin embargo, ya hay algunos fragmentos circulando en internet y, en uno de ellos, el actor describe cómo fue su experiencia al trabajar en "El graduado", cuando tenía 30 años, aunque, en la pantalla, daba vida a un joven que acababa de terminar sus estudios universitarios.

Se trataba de su segunda oportunidad en el cine, ese mismo año, había tenido una pequeña aparición en "Un tigre a la puerta", pero después de participar en un arduo casting, fue seleccionado de entre decenas de jóvenes actores que hicieron la prueba para dar vida a Benjamin Bradoock, el protagonista de la historia.

Aun cuando fue elegido por el director de la cinta, Mike Nichols que, en ese momento, era la revelación del momento, por la adaptación que había hecho de "¿Quién teme a Virginia Woolf?" el año anterior, no sintió entusiasmo cuando su agente le dijo la noticia.

"Cuando mi agente me dijo que Mike estaba interesado en mí, ni siquiera quise presentarme a la audición, había leído la novela de Charles Webb, que Mike estaba adaptando, y era obvio que yo no encajaba con el papel de Benjamin; una estrella de atletísmo y un estudiante sobresaliente, líder del equipo de debate, un chico acomodado, típico estadounidense, ¿por qué elegirían a alguien cuyo rasgos tan étnicos, como los míos, para interpretar al típico blanco, anglosajón y protestante?", escribe en sus memorias.

Pero Hoffman no podía darse el lujo de rechazar esa oportunidad, sin embargo, reconoce que todos aquellos cuestionamientos alimentaron, todavía más, las inseguridades que tenía por aquella época.
"Ahí estaba yo, interpretando un papel protagonista en una película de Mike Nichols, que era el director del momento, pero sentía que no tenía derecho de estar allí, exacerbó todas mis inseguridades desde el principio" ahondó.
Además, el actor señala que no fue el único que no creía que él no era merecedor de protagonizar la cinta; en el libro señala que, poco después de que comenzara el rodaje, Nichols también habría coincidido con ese pensamiento, por lo que, las grabaciones se volvieron cada vez más tensas e incómodas.
"(Mike) estaba enojado conmigo, ya fuera porque yo estaba haciendo algo mal o porque se había dado cuenta de lo que todos los demás ya sabían, se había equivocado al elegir al actor principal de su película, me sentí inmediatamente incómodo, indigno", prosiguió.
Dustin recuerda muy bien la ocasión en que tenía que grabar con su co-protagonista, la actriz Katherine Ross, que daba vida a Elaine, una escena en donde ella le daba una bofetada, la cual, Nichols hizo que repitieran 27 veces y en la que habría alentado a la joven en no aparentar a la hora de golpearlo, lo que llevó al actor al límite pues, esa escena ni siquiera fue incluida en la película.
"Nos hizo hacer 27 tomas y, Mike, no paraba de decirle a Katherine que me pegara, que me pegara más fuerte, ella temía hacerme daño y yo le dije ´estoy bien, sólo no me pegues en la oreja´, por desgracia, falló varias veces, terminé mareado ese día, (el director) era irritable con todo el mundo, pero conmigo se comportaba con cierto sadismo".