CIUDAD DE MÉXICO, abril 11 (EL UNIVERSAL).- A la par de su crecimiento en Hollywood, Eiza González ha tenido que enfrentar problemas de salud crónicos que pasaron desapercibidos por un largo tiempo.
La actriz mexicana, de 36 años, habló en una reciente entrevista con Women's Health sobre el triple diagnóstico que recibió cuando buscaba congelar sus óvulos con la intención de convertirse en madre en el futuro.
Según explicó, al cumplir 30 decidió ser más constante con sus revisiones médicas anuales. Sin embargo, desde antes ya experimentaba molestias ginecológicas que fueron minimizadas.
"Es la historia de siempre que se escucha una y otra vez de las mujeres. Es el típico ´oh, esto es normal. Esto es parte de tu ciclo. Esto es parte de tus cólicos. Este dolor es normal. Este nivel de sangrado es normal. Estos cambios de humor son normales. Este aumento de peso es normal´. Y son décadas de eso", relató la actriz de "Ambulancia."
Eiza González enfrenta diagnóstico de adenomiosis, endometriosis y SOP
Finalmente, los médicos le diagnosticaron adenomiosis, endometriosis y síndrome de ovario poliquístico (SOP), tres trastornos de carácter ginecológico y hormonales.
"Llega un punto en el que el cuerpo simplemente se resquebraja y, lamentablemente, ese fue mi caso", señaló al subrayar la importancia de no ignorar las señales del cuerpo.
Como parte de su seguimiento, la actriz se tuvo que someter a resonancias magnéticas de forma periódica.
Estrategias de Eiza González para manejar sus enfermedades crónicas
La intérprete de "La fuente de la eterna juventud" ha recurrido al ejercicio y al cuidado de su alimentación para sobrellevar estos padecimientos, ya que el bienestar físico también impacta en su salud mental.
"El simple hecho de ver una luz al final del túnel marcó la diferencia. Ahora puedo tomar medidas y ser más amable con mi cuerpo", afirmó.
Endometriosis: De acuerdo con la Mayo Clinic, es una afección dolorosa en la que un tejido similar al que recubre el interior del útero crece fuera de este. Afecta principalmente los ovarios, las trompas de Falopio y el tejido que recubre la pelvis. Cuando compromete los ovarios, pueden formarse quistes llamados endometriomas.
Este padecimiento provoca dolor intenso, especialmente durante el periodo menstrual, además de problemas de fertilidad. Entre sus síntomas se encuentran dolor pélvico severo, cólicos que pueden comenzar antes de la menstruación y extenderse por varios días, sangrado abundante, fatiga, diarrea, estreñimiento y náuseas. En algunos casos no presenta molestias y se detecta al intentar un embarazo.
Adenomiosis: Según MedlinePlus, se trata del engrosamiento de las paredes del útero que ocurre cuando el tejido endometrial crece dentro de las paredes musculares del órgano. En ocasiones provoca un aumento en el tamaño del útero y es más frecuente en mujeres de entre 35 y 50 años.
Cuando presenta síntomas, se manifiesta con sangrado abundante o prolongado, así como menstruaciones dolorosas que tienden a intensificarse con el tiempo.
Síndrome de ovario poliquístico (SOP): Es un trastorno hormonal caracterizado por niveles elevados de andrógenos. Puede derivar en irregularidades menstruales, infertilidad, acné, aumento de vello corporal, presencia de múltiples quistes en los ovarios y resistencia a la insulina, lo que incrementa el riesgo de desarrollar diabetes.
También puede presentarse con ausencia de menstruación y cambios en la piel, como manchas oscuras o engrosamiento en zonas como el cuello, la ingle o debajo de los senos.