Veinte años después de la original, la secuela de “El Diablo Viste a la Moda” causó sensación en su primer fin de semana en los cines. Impulsada en gran medida por mujeres, “El Diablo Viste a la Moda 2” recaudó 77 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, y 156,6 millones de dólares a nivel internacional, según estimaciones del estudio. Encabezó con holgura la taquilla y desplazó a “Michael” al segundo puesto.
La crítica estuvo algo dividida con la secuela, que muestra a Andy Sachs, interpretada por Anne Hathaway, trabajando una vez más para Miranda Priestly, el personaje de Meryl Streep, en la ficticia revista “Runway”, en un panorama mediático muy debilitado.
Según reportes, la película costó 100 millones de dólares producirla, un aumento significativo frente al presupuesto de producción de 35 millones de dólares de la primera. Pero, como comentó recientemente el cineasta David Frankel a The Associated Press: “Al final, ya sabes, para cuando terminas de pagar a todas las mayores estrellas de cine del mundo, acabas teniendo básicamente el mismo presupuesto para hacer la película que el que tuvimos con la primera”.