A lo largo de los años, la relación entre Betty y su nieto, Marshall Mathers III, no había sido muy cercana. En agosto del 2000, la abuela habló con el periódico londinense "Mirror" y describió que el cantante tuvo un cambio radical en la personalidad: "Ni su madre ni yo podemos entender qué le pasó a este dulce y cariñoso niño. En poco más de 12 años pasó de decirme 'Abuela, te quiero' a 'Vete al infierno'", recordó.
Betty también criticó la música de Eminem, calificando algunas de sus letras de misóginas y homofóbicas: "Cuando escucho sus viles y repugnantes canciones, no puedo creer que este sea mi Marshall, el mismo chico que solía venir y sentarse en mi regazo", expresó.
El rapero también había tenido una relación complicada con su madre, Debbie Nelson, quien falleció en diciembre de 2024. En 1999, Debbie lo demandó por difamación tras la publicación de la canción "My Name Is", incluida en el álbum "The Slim Shady LP", en la que se mencionaba su consumo de drogas. Posteriormente, Eminem se disculpó públicamente con la canción "Headlights", en un intento de reconciliarse con ella.