Contó que como nadie sabía cómo se llamaba, le empezaron a decir "Piporro" por su personaje en la película "Ahí viene Martín Corona", de 1952 protagonizada por Pedro Infante, donde el personaje de Eulalio González se llama "Piporro".
-----El homenaje de "Piporro" antes de morir
La muerte de Eulalio González "Piporro" llegó a menos de 24 horas después del homenaje que recibió en uno de los recintos culturales más importantes de México, el Palacio de Bellas Artes.
Se trató de un evento organizado por la asociación de pensionados y jubilados del INBA, ahí la gente elogió al actor que no únicamente conquistó a las personas de la tercera edad sino también a una que otra muchacha.
"Piporro" hizo que el concierto de tres horas fuera más ligero para la concurrencia quién le pidió echarse estrofas de "El taconazo", uno de sus más famosos temas de ritmo alegre y con una letra que describe el baile norteño.
Abuelitas mamás e hijas se reían al unísono en cualquier despiste u ocurrencia del cómico que brilló por sus voz con habilidades histriónicas y su prototipo de hombre norteño.
"Muchas gracias por haber venido hoy a este maravilloso recinto", fueron las últimas palabras que el actor dijo a sus seguidores que se reunieron en Bellas Artes.
"Piporro" se inició en los 40 en la radio, antes estudió medicina, carrera que no terminó; más tarde estudió contaduría, de la sí se tituló, aunque no ejerció por su inquietud por el periodismo y la radio donde debutó como locutor en una estación de radio local.
Viajó al entonces Distrito Federal para tratar de colocarse en la XEW, lo logró aunque no como locutor sino como actor de la radionovelas de los años 50.
Fue invitado a hacer una prueba para la serie de radio "Ahí viene Martín Corona", resultó elegido y después Pedro Infante le consiguió una prueba para la película del mismo título.
En esa versión cinematográfica no quería que Eulalio protagonizara al "Piporro", lo consideraban muy joven para el personaje, pues tenía apenas 28 años, por lo que lo tuvieron que caracterizar de adulto canoso.
"Hay pocos Eulalios, eso sí, no hay Eulalio malo", solía decir.
"Piporro" murió en Nuevo León el 1 de septiembre de 2003, tras regresar de la Ciudad de México, donde sin imaginarlo recibió el aplauso del público por última vez.