Austin Butler, quizá lo has escuchado, ha recibido un poco de críticas por sonar demasiado como Elvis ahora que ya no es Elvis. El actor revelación de 31 años de la extravagante película biográfica de Baz Luhrmann incluso tuvo que ser defendido por la también nominada al Oscar Angela Bassett, quien explicó que ella también tuvo dificultades para sacudirse la onda de Tina Turner después de interpretarla en 1993.
En cualquier caso, Butler dice que hay algo mucho más importante que ha permanecido con él desde que hizo “Elvis”: una nueva relación con el miedo.
El desafío de interpretar a un ícono que ha sido imitado tan a menudo como Presley fue tan grande, dice, que sufría del “síndrome del impostor” y podría haber sido derribado por el miedo, miedo que le impidió dormir bien durante dos años, agrega, si no hubiera aprendido a usarlo como una “brújula”, en sus palabras.
Ahora dice que se pregunta: “¿De qué estoy aterrorizado hoy?”. Y luego trata de enfrentarlo, en lugar de alejarse. Butler ganó el Globo de Oro y el BAFTA, se mantiene como uno de los favoritos para agregar un Oscar a su estante.
El actor charló con The Associated Press después de su nominación al Oscar, reflexionando sobre cómo trató de abordar el papel para que se sintiera humano y no como “ir a un museo de cera”, sobre lo que aprendió personalmente del proceso, y también sobre la impactante muerte de Lisa Marie Presley.
AP ¿Dirías que el personaje te ha cambiado de forma permanente? BUTLER: Sí, y probablemente en más maneras de las que puedo describir o descifrar por mí mismo.
“Pero una de las cosas principales es que alteró mi relación con el miedo, porque este era un reto tan apabullante. Y hubo muchos momentos en los que sentí, ya sabes, en los que tal vez no creía en mí mismo, sentí el síndrome del impostor, solo un terror que no me permitió dormir durante dos años.
Y ahora mi experiencia es que cuando siento un miedo así, sé que no es lo que tiene que detenerte. Que sigues haciendo el trabajo y usas el miedo casi como una brújula, para decir: “¿De qué estoy aterrorizado hoy?” y entrar en eso en lugar de huir de él. Creo que eso es probablemente lo más importante que realmente se me ha quedado grabado.