El poderoso ejecutivo de la industria musical Clive Davis, responsable de impulsar las carreras de estrellas como Bruce Springsteen, Carlos Santana y Alicia Keys, así como de las fallecidas Whitney Houston y Janis Joplin, entre muchos otros artistas, murió este lunes en Nueva York a los 94 años, informó su familia.
Davis, considerado una figura clave en la construcción de la industria musical moderna, destacó por su capacidad para descubrir talentos y convertirlos en grandes estrellas, lo que le valió el apodo de “el hombre de los oídos de oro”.
El productor, director artístico y abogado, que ejerció como director creativo de Sony Music Entertainment, fue reconocido como un incansable buscador de éxitos y como un símbolo de continuidad en una industria marcada por cambios constantes en la cúpula directiva de las grandes discográficas, recoge el diario The New York Times.