Los Ángeles. - Tatuajes, crestas de colores, piercings y estrafalarios atuendos eran la carta de presentación de Keith Flint, cantante del grupo británico “The Prodigy”, que ayer lunes, con 49 años, decidió terminar con su paso por este mundo.
Liam Howlett, miembro de la banda, confirmó en Instagrama que la muerte de su colega Keith Flint, cantante de la formación, fue un suicidio, después de que la policía de Essex (este de Inglaterra) informara de que había encontrado muerto al cantante en su domicilio.
“Estoy conmocionado ....cabreado, confuso y con el corazón roto”, escribió Howlett, compositor de The Prodigy.
Los dos británicos se conocieron en una fiesta “rave” (del verbo inglés “to rave”, delirar, derivado a su vez del sustantivo francés “reve”, sueño), y eran conocidos por sus desenfrenos y música “underground”.
Ambos conectaron rápidamente al ver que compartían su gusto por la música electrónica “dura” y diferente.
Ese fue el germen de The Prodigy, donde durante los primeros seis años Flint, nacido al este de Londres en 1969, actuaba solo como bailarín.
VOCALISTA
Con el vocalista y rapero Maxim como tercera pata de la banda, 1996 supuso un antes y un después para una banda que hasta ese momento se había desenvuelto en la marginalidad.
Y fue gracias a la letra y voz de Flint con el single “Firestarter”, como el trío terminó de despegar y el bailarín paso a convertirse en su buque insignia.
La canción destronó de las listas de éxitos a “How Deep is Your Love” de “Take That” y vendió más de 600 mil copias en el Reino Unido.
The Prodigy sacó en 2018 su séptimo álbum, “No Tourists” y es conocido por su fusión de tecno con breakbeat y house. La actuación de Flint en el vídeo musical del tema en blanco y negro era tan escalofriante que las televisiones acordaron no emitirlo antes de las nueve de la noche porque aterrorizaba a los niños.
TEMAS
Impulsado por el éxito de “Firestarter”, el tercer disco, “Fat of the Land”, que incluía otras de sus canciones más icónicas “Breathe”, se colocó rápidamente en el número uno en Estados Unidos y en el Reino Unido, y vendió millones de copias en el mundo.
A pesar de su salto al mundo “mainstream”, su música no se vio nunca sometida a los caprichos de las modas musicales y se mantuvieron fieles a su estilo, inclasificable dentro de los géneros convencionales.
El vocalista de aspecto punk acababa de regresar al Reino Unido de una gira por Australia y en mayo tenía previsto un tour por
Estados Unidos.