A lo largo de la transmisión, Rubio dio la palabra a los otros conductores, que hablaron de algunas de las anécdotas y memorias más lúcidas que guardan de la época en que colaboraron, como también reconocieron que, a pesar del cariño y la admiración, las diferencias habían generado distintos malentendidos que habrían cambiado la dinámica del canal.
"Nos les mentidos cuando, en su momento, les dijimos que éramos una familia, que éramos un equipo, que podíamos resolver muchas cosas entre nosotros, nada de eso fue mentira, sólo que la vida tiene ciclos, ustedes han sido testigos de que, en las últimas semanas, ha habido momentos complicados, desencuentros totalmente humanos", precisó.
Además, aclaró que fue la más reciente discrepancia entre Cuevas y Curiel lo que habría desencadenado la conversación de que, lo mejor para las partes, era concluir el programa.
"Hemos tratado de resolver, el último de ellos (problemas) fue entre Gabriel y Carlo y que detonó esta decisión que se ha tomado".
Por su parte, los conductores tomaron la palabra y afirmaron que, pese a las diferencias, no se guarda ningún tipo de resentimiento.
"Quiero decirte a ti, Carlo Uriel que, en mi corazón no existe ni rencor ni odio, ni mala leche hacia tu persona, para mí, no representas una persona que me va a hacer daño porque sé que en tu corazón no existe eso, sé que eres un niño que te quieres comer el mundo y, como estás, yo estuve", expresó Gabriel.
Esto respondió Curiel: "No hay héroes ni villanos en esta historia, no hay un culpable porque, al fin y al cabo, somos un equipo, hubieran situaciones, cada quien tiene sus luchas y creo que, lo más importante, es quedarnos con lo bonito, con los momentos divertidos".