Tras lograr el primer Óscar para Chile en 2016 por el corto ‘Historia de un oso’, el cineasta Gabriel Osorio inició la andadura de su primer largometraje, ‘Kona, una gata valiente’, con el premio del público del Festival de Annecy (Francia), el más importante del mundo de la animación, y hablando de nuevo de derechos humanos.
Para el realizador, nacido en Santiago de Chile en 1984, es “súper importante” transmitir que los derechos humanos son algo universal, a diferencia de la percepción que se tiene a veces en su país, donde este concepto divide a la población, según explicó en una entrevista con EFE tras su paso por el certamen de animación celebrado al pie de los Alpes franceses.
“Pareciera que es algo que fuera de un lado político y no del otro, cuando en realidad, desde mi perspectiva, los derechos humanos son de todos los humanos, no pertenecen a partidos políticos”, argumentó.
En su ópera prima, producida por su compañía, Punkrobot, cuenta la historia de una gata adolescente, Kona, que vive en el bosque junto a su abuela y decide afrontar sus miedos al ir a buscar a su madre, secuestrada por un malvado circo cuando ella era un cachorro.
Osorio dice que en este caso se trata de poner en pantalla el relato de “las personas que quedan atrás y que buscan a sus familiares desaparecidos”.