Hace dos semanas, tuvo lugar el juicio final entre la cantante y su primer esposo, quienes se enfrentaron por cuatro días ante la Corte Familiar de Miami, esto en búsqueda, de ambas partes, de que les sea otorgada la custodia de Andrea Nicolás, el hijo -de 15 años- que tuvieron juntos.
Ahí, cada uno, a través de sus abogadas, alegaron el porqué se creían merecedores que quedarse con el menor, quien ha solicitado vivir en Madrid, con su padre, debido a aparentes diferencias irreconciliables con su progenitora.
Y, mientras "Pau" y "Colatte" están en la espera de la resolución que, de acuerdo con la abogada de la cantante, la licenciada Sandra Hoyos, se dará a conocer a mitades de junio, "Ventaneando" entrevistó a Gerardo Bazúa, expareja de Paulina y padre de su hijo menor, Eros.
Aunque discreto y, de pocas palabras, "Jerry" Bazúa expresó que, del caso, espera que se decida lo mejor para el menor, pues lo que ocurra supondrá también un cambio en la vida de Eros, hermano menor de Andrea Nicolás, quien vive con su madre en Miami.
"Deseo que les vaya lo mejor, sobre todo, por mi hijo, eso es todo, es lo único que tengo que decir", dijo, acompañado de una risa nerviosa.
Aprovechó para negar que, en su caso, exista alguna problemática o diferencia entre él y Paulina; en la actualidad, convive con Eros sin ningún obstáculo.
"No, yo no (tengo ningún problema), comparto (con él) normal, como todo mundo, como todo mundo", dijo, reiterativamente.
Este fin de semana, "la Chica dorada" viajó a México, para presentarse en el Teatro del Pueblo, en la Feria del Valle de Santiago, en Guanajuato.
La intérprete de "Ni una sola palabra" fue recibida con una ovación por parte de sus fans guanajuatenses y, durante el show revivió sus más emblemáticos temas como "El último adiós", "Dame otro tequila" y "Mío".
Y, aunque durante el show interactuó con sus fans, mencionó a sus hijos y hasta se fotografió con algunos de sus seguidores, se negó a hablar para las cámaras del vespertino y, tanto al inicio, como al final del evento, su camioneta la esperaba en la puerta del recinto para evitar cualquier tipo de interacción con la prensa.