La intervención consistió en corregir las secuelas del bypass, ya que su cuerpo no estaba asimilando adecuadamente los cambios provocados por la reducción del estómago.
El bypass gástrico es una cirugía para la pérdida de peso que reduce el tamaño del estómago y modifica el trayecto del sistema digestivo, lo que puede generar complicaciones como deficiencias nutricionales, obstrucciones, infecciones o problemas metabólicos si no se lleva un control médico estricto.
"Gomita", agradecida con estar viva
"Gomita" confesó que esa experiencia la llevó a reflexionar sobre los riesgos de las cirugías y a advertir sobre la importancia de estar bien informado y acompañado por especialistas antes de someterse a este tipo de procedimientos.
Entre lágrimas, compartió que se arrepintió de haber sometido a su cuerpo a tantas cirugías y todo por vanidad, incluso haberse sometido a un bypass la había llevado a estar nuevamente en un quirófano causando preocupación y dolor a su familia.
Previo a la intervención, de la que se encuentra aún recuperándose, "Gomita" asegura que habló con Dios y le pidió perdón por haberse sometido a un bypass y haberse dañado un órgano.
"Sí decía, Diosito, yo no me quiero morir, quiero vivir, quiero estar bien, me arrepiento mucho, te pido perdón porque me hice daño en un órgano, no debí hacerme una cirugía así, mi inmadurez me llevó a hacerme un bypass".
Cuando despertó, a la primera que vio fue a su madre, lo que la hizo sentirse muy agradecida con la vida, tener una segunda oportunidad.