Honran a Campeggi en Roma

Gran ilustrador de los años de oro del cine

Roma.- El florentino Silvano Campeggi, fallecido el pasado verano, ilustró a mano con su inconfundible estilo los carteles de la Edad de Oro del cine, y ahora es recordado en un íntimo documental proyectado en la Fiesta del Cine de Roma.

El director Simone Aleandri estrenó en el certamen la cinta “As time goes by: L’uomo che disegnava sogni” (Mientras pasa el tiempo: El hombre que dibujaba sueños), un retrato que Campeggi no llegó a ver completado, pues falleció el pasado 28 de agosto a los 95 años de edad.

El cineasta romano recuerda al maestro como “el último gran dibujante del cine” pues, con sus diseños a mano, “contribuyó a crear el imaginario de la Edad de Oro del cine”.

“Con sus carteles, expuestos en las calles, hacía que los filmes comenzaran antes de su proyección y ya al verlos la gente empezaba a soñar”, relató Aleandri en el estreno, al que asistió la viuda, Elena, visiblemente emocionada.

REALIZADOR

Con su cámara, el realizador repasa la trayectoria de Campeggi y ofrece un viaje a los años prodigiosos del cine de Hollywood, entre los cuarenta y sesenta del siglo pasado.

Y es que Nano, como firmaba, diseñó los carteles que anunciaban títulos inolvidables que harían historia, como “An American in Paris” (1951), “Ben Hur” (1959), “West Side Story” (1961), “Exodus” (1960) o “Breakfast at Tiffany’s” (1961), entre muchos otros.

En la pantalla, el artista aparece hojeando meticulosamente su obra en su estudio, con una imponente vista de la bella Florencia, mientras apura un cigarrillo y silba casi de forma compulsiva.

El dibujante nació en la Florencia de 1923, una ciudad que después dejaría para recorrer mundo e instalarse en Estados Unidos.

Su primer retrato, explica un narrador durante la cinta, fue el de su abuela a los seis años de edad y desde entonces emprendió una carrera que le llevaría a ponerse a las órdenes de grandes productoras como la Metro Goldwyn Mayer, Universal, Paramount o Warner Bross.

FAMOSOS

Su estilo creó escuela: dinámico, como si fuera un boceto, y con fondos de colores vivos para contrastar y potenciar la imagen, como los cuatro caballos rampantes en fondo rojo que ideó para “Ben Hur”.

En sus décadas entre tinta, carboncillo y papel mostró a grandes figuras del celuloide como Anthony Quinn, John Wayne, Lauren Bacall, Audrey Hepburn... o su preferida, Elizabeth Taylor: “Sus ojos violeta eran apetecibles para mis lápices”, rememora.

MARILYN MONROE

Pero si hubo una diva que le impactó esa fue Marilyn Monroe, de tal modo que dibujaba su rostro “en serie”, según reconoce. La conoció cuando promocionaba “The prince and the showgirl”, una comedia romántica de 1957 con Laurence Olivier, pero su encuentro más próximo fue en Los Ángeles, adonde fue para retratarla y esta le concedió una hora para su arte.

“Me dijo ‘maestro, ¿debo desnudarme? Me siento más libre’ y se desnudó”, hace memoria Campeggi, mientras traza sobre el papel los labios rojos de la icónica rubia.