Mientras en nuestro país aún dormíamos, la presidenta Sheinbaum presidía un encuentro con diferentes funcionarios españoles. En búsqueda de un acercamiento tecnológico, entre México y Cataluña, la funcionaria visitó el Barcelona Spercomputing Center.
Fue en esa visita que se encontró con Serrat, que junto con Núria Montserrat (titular de Investigación y Universidades) y Gerardo Pisarello (secretario primero de la Mesa del Congreso), la acompañaron por el recorrido del centro de investigación.
Sin embargo, fue sólo con el cantautor con quien la presidenta compartió una fotografía en sus redes; junto a la imagen escribió una frase en la que demostró la admiración que siente por el cantante.
"Me dio mucha emoción y alegría conocer en persona a Joan Manuel Serrat, un símbolo de la música y la resistencia".
Y es que, desde sus inicios, el cantautor ha sido asociado con los motes de "poeta popular", "trovador" y "cronista musical", pues a través de sus canciones retrataba, especialmente, la vida humilde con la que se forjó, en su natal Poble-sec (Pueblo seco).
Sus primeros discos fueron lanzados, íntegramente, en catalán, hasta que en 1969 lanzó "Dedicado a Antonio Machado, poeta", su primer álbum en español y en el que, además, trabajó como una adaptación a la música parte de la obra del escritor español.
Todo esto sucedió mientras continuaba el régimen de Francisco Franco, y el país entraba en estado de excepción; mientras, Serrat le cantaba a la memoria de un poeta republicano que, entre sus sueños, se encontraba en que la soberanía estuviera a cargo del pueblo y no de una monarquía.
Y, aunque ese álbum pudiera parecer una provocación directa, en realidad, no fue sino hasta que Serratviajó a México, como parte de una de sus giras y la prensa lo cuestionó acerca de la dictadura autoritaria por la que era gobernado su país; él condenó las ejecuciones y su respuesta lo que condenó su regreso a España.
El régimen dictó una orden de búsqueda y captura, motivo por el que Serrat ya no pudo salir de México y, ese fue el comienzo de lo que él ha descrito una etapa "amarga", pero también "humanamente fantástica".
A pesar de que vivió carencias económicas -por lo que vivió en la casa de los Taibo y fue apoyado por Camilo Sesto- y también creativas, en nuestro país encontró una cultura con la que se identificó y de la que ya nunca se pudo desarraigar pues, como él ha asegurado, a partir de su estancia en México comenzó a tener dos patrias.
"Yo me siento profundamente ligado a México, no es verdad que tengamos una patria a cada lado, sino las dos en cada una, losé porque yo tengo las dos".