Ciudad de México. - John Stamos era un sex symbol en los años 80 y 90, cuando se dio a conocer gracias a la serie “Full house” (“Tres por tres”), además de que en sus tiempos libres la hacía de percusionista de la banda de rock, The Beach Boys, y también de rompecorazones, situación que cambió cuando llegó a la madurez y a la par, papeles que juró antes jamás interpretaría.
Uno de ellos es el de entrenador de basquetbol en la serie, “Big shot: Entrenador de élite”, a pesar de que no era fan de este deporte, ya que nunca se consideró bueno en las actividades físicas. “Yo de joven era un fanático de las bandas de música en la escuela, ahora que estoy en este proyecto soy un fanático de los equipos de deportes, nunca practiqué deportes, no veía deportes. Fue más difícil para mí aprender el juego del baloncesto que la jerga médica cuando estaba en ER interpretando a un médico, ¡no estoy bromeando!”, expresa el actor.
Stamos, quien este 2021 cumplirá 58 años, estrena en Disney+ (con nuevos episodios semanales) la serie deportiva que se centra en Marvyn Korn (Stamos), un entrenador de basquetbol de un equipo universitario masculino, que termina trabajando en una escuela secundaria privada sólo para mujeres. Stamos dice que aceptar este trabajo fue un duro golpe para él y su ego, ya que su temperamento lo llevó a la NCAA (La National Collegiate Athletic Association).
“Recibí una llamada de mi agente diciendo: ‘Recibirá una oferta en el nuevo programa de David E. Kelley’. Y yo de: ‘¡oh, amo a David Kelley! ¿Estaré interpretando a un abogado?, ¿es como uno de esos personajes oscuros en Big little lies?’ Me dijeron: ‘es un programa sobre baloncesto’. Y mi corazón se hundió. De todas las cosas, dije: ‘¿Soy un jugador?’ Y ellos dijeron: “”No, tú eres un entrenador’. Y yo: ‘Está bien, genial... ¿y qué hace un entrenador?’”, recuerda el actor.
Si bien reconoce que tenía dudas acerca de este proyecto que lo regresaría a las series que tanto le han dado popularidad, el californiano puso manos a la obra y comenzó con una ardua investigación acerca de la historia del deporte, lo cual hizo que redescubriera algo que pensaba era muy lejano a él. “Pude no sólo conocer a la leyenda del basquetbol, Jerry West; también me enseñó acerca de su amor por este deporte, me entrenó e hizo que al final me enamorara de la cancha, que me quitara un prejuicio acerca de algo que pensé que me desagradaba y eso es lo maravilloso de ser actor, que nunca dejas de sorprenderte”, indica.
El actor explica que involucrarse en esta historia lo hizo salirse de su zona de confort, que se retara y se diera cuenta de que aún le falta mucho por aprender. “Los primeros días de grabación todo era raro, distinto, nunca había tenido esta sensación. No se parecía en nada a lo que había hecho y el personaje no se parecía en nada a mí. No es agradable, no es una persona sociable, no tiene encanto”, cuenta.