París. - 75 años cumpliría hoy la estrella de rock más querida de Francia, Johnny Hallyday, cuyo legado musical se ve envuelto por una monumental bronca familiar por su herencia, que sus fans olvidarán en unas horas en un homenaje en la iglesia de La Madeleine.
El cantante es protagonista de una novela por entregas, un drama familiar que divide a amigos y fans entre el bando de su esposa, Laetitia, y el de sus hijos, Laura y David.
Aunque su cuerpo descansa en San Bartolomé, en las Antillas francesas, la iglesia de La Madeleine, situada en París, se convirtió en el único lugar en el que los fans celebran sin que la sombra de su herencia perturbe el recuerdo.
Después del homenaje en ese templo, el 9 de diciembre, La Madeleine celebra el 9 de cada mes una misa en su memoria que, según párroco, Bruno Horaist, cada vez cuenta con más asistentes. Por1.1 dólares, compran una estampa .
“Hay un pequeño flujo diario de unas 50 personas que vienen a diario esencialmente para firmar el libro, debemos tener ya más de 40 mil “ firmas, dijo Horaist en la víspera de la misa de este mes, que tendrá lugar hoy coincidiendo con los 75 años de su nacimiento.
Para las 11:00 hora, fans organizaron homenaje previo al culto, que costará 5.8 dólares y que ya cuenta con fans que pasaron la noche en la puerta de la iglesia para acceso.
Aquella mañana de diciembre fue día clave en el conflicto familiar: Laetitia siguió el féretro por Campos Elíseos y se encontró con sus hijastros en la misa en la que fue última reunión en público. Luego, hijos de Hallyday no asistieron al entierro en San Bartolomé.
Rumores de la mala relación culminaron semanas más tarde cuando, en una misiva, Laura Smet dijo que iniciaría acciones contra el testamento, que les dejaba a ella, actriz de profesión, y a su hermano, cantante, fuera de juego.
Todo quedaba para Laetitia y para sus dos hijas, Jade y Joy, menores de edad, adoptadas por el matrimonio cuando eran bebés.