Ortiz de Pinedo, que siempre atiende los llamados de su cuerpo, fue al hospital para que lo revisaran, y ahí lo sometieron a un ecocardiograma, una prueba de ultrasonido que utiliza ondas sonoras para crear imágenes en movimiento de tu corazón en tiempo real.
Después, al detectar algo extraño, lo sometieron a un cateterismo, procedimiento enfocado en el diagnóstico y tratamiento de afecciones del corazón, con lo que descubrieron que tenía una arteria casi cerrada.
"Cierto mareito que sentí medio raro y me hicieron el electo clásico que le hacen a todos los viejos, tengo 78 años y de ahí me hicieron un ecocardiograma y de ahí dijeron que hay que investigar porque algo está raro, me hicieron un cateterismo y descubrieron que una arteria estaba a punto de cerrarse", expresó.
Ortiz de Pinedo se cometió entonces a una angioplastía, la cual consiste en abrir arterias estrechadas o bloqueadas y restaurar así el flujo sanguíneo.
"Me tengo que cuidar mucho porque mi situación de salud es delicada", se sinceró el actor, un referente de la comedia mexicana que inició su carrera en cuando apenas tenía 8 años de edad, realizando pequeñas apariciones en estudios de cine.
Su debut oficial como actor de teatro profesional se dio unos años más tarde, en 1965, cuando participó en una puesta en escena al lado de su padre, el también primer actor Óscar Ortiz de Pinedo.