Luego de que en 2017 fue señalado como prestanombres del narco, su reto más grande al que se ha enfrentado Julión Álvarez ha sido mantenerse en el gusto del público a pesar de las limitaciones como no contar con redes sociales, pero además ha sufrido el ver cómo su familia se ha visto afectada.
“Tengo dos niñas que no sé qué venga para ellas, el ser rechazadas por ser las hijas de, como me tienen ahorita, un testaferro, alguien señalado por el gobierno de Estados Unidos”. “Me tocó vivir a mí discriminación, recuerdo que llegué a un lugar donde voy a cenar con mi señora que estaba embarazada y me hablan y dicen que tienen instrucciones de que no estar ahí”.